Daniel Boone, explorador, pionero y colonizador, nació el 2 de noviembre de 1734 en Birdsborough, Pensilvania, en el seno de una numerosa familia cuáquera inglesa. No tuvo educación formal, pero se instruyó en lectura y escritura, pastoreaba sus animales, disfrutaba de vagar por el bosque y observar la naturaleza, aprendió a cazar y a los 13 años abastecía a la familia de carne fresca. Se ganaba la vida con sus habilidades de cazador y trampero.
Sirvió en el ejército del general Braddock durante la Guerra Franco-India, pero luego, tras ataques de los cherokee, antiguos aliados, los Boone y demás colonos huyeron hacia el norte (Virginia). Junto a la milicia penetró en los territorios nativos allende las montañas Blue Ridge. Sus exploraciones lo llevaron hasta la Florida en 1765 y, más tarde, en 1769, se unió a un grupo que recorrería “Kentuke” y con el cual cruzó los Apalaches por el abra de Cumberland.
En 1775, contratado por la Compañía Pensilvania y al frente de un grupo de hombres, trabajó en la ampliación del camino de Cumberland que sirvió de apoyo para el asentamiento de nuevas comunidades de colonos en Kentucky y Tennessee, extendiendo la frontera occidental. El propio Boone fundó el fuerte-colonia Boonesborough a orillas del río Kentucky. El camino permitió el tránsito de carretas y fue conocido como Wilderness Road.
Los ataques frecuentes de nativos, la pérdida de su primogénito y de otros colonos, así como de sus tierras, lo llevaron a comenzar de nuevo con su familia en Misuri, donde continuó cazando y explorando. Las historias sobre Boone inspiraron “El Último Mohicano” (Fenimore Cooper, 1826), su vida se llevó al cine con el filme “Daniel Boone” (1936) y a la televisión con la serie homónima (1964).
Figura icónica, sinónimo de naturaleza estadounidense, Boone falleció el 26 de septiembre de 1820.





