El arrepentimiento deriva del latín tardío “poenitere” Ser penitente. Es el pesar que una persona siente por algo que ha hecho, dicho o dejado de hacer. Quien se arrepiente cambia de opinión o deja de ser consecuente con un determinado compromiso.
En el ámbito espiritual, autores como Watchman Nee afirmaban que el significado original de “Metanoia”, palabra griega traducida como arrepentimiento significa “cambio de mente” o de meta, o más allá de la mente. Implica un cambio de perspectiva respecto al pasado, y una evaluación general de muchas cosas hechas previamente, lo que conlleva al reconocimiento de haber hecho algo mal.
«Un cambio de perspectiva a otra, lo que
a su vez está en relación con la percepción
de aquello que te hace sentir mal…»
Sin embargo, y a pesar de la connotación que a veces ha tomado, no denota en sí mismo culpa o remordimiento, sino la transformación o conversión entendida como un movimiento interior que surge en toda persona que se encuentra insatisfecha consigo misma.
Es un cambio de enfoque, un cambio de perspectiva a otra, lo que a su vez está en relación con la percepción de aquello que te hace sentir mal,por ejemplo, culpable, insatisfecho, remordimiento, reproche etc.
«Entonces surge el gozo, la paz, la paciencia,
el entendimiento, el perdón a sí mismo
y al que se ha dañado…»
El arrepentimiento produce un cambio total en la persona siempre y cuando este sea compasivo, restaurador desde la conciencia amorosa del Ser. Entonces, puede surgir la reconciliación con el propósito inicial del bien por el mal; emocionalmente cambia el corazón, entonces surge el gozo, la paz, la paciencia, el entendimiento, el perdón a sí mismo y al que se ha dañado, la serenidad y las fuerzas renovadas frente al propósito evolutivo de una conciencia que cambia la voluntad para con un nuevo propósito.
Todo tiene una causa y un efecto en lo que se realiza, por tanto, la culpa es un callejón sin salida; cada día hacemos elecciones que conllevan una responsabilidad y una consecuencia, a esto se le denomina la ley del karma, entonces el arrepentimiento genera un proceso cuyo desarrollo nos lleva benevolentemente de las manos del amor, la compasión a la conciencia del maestro interior y las enseñanzas de un Gurú que pueden generar el cambio para con una liberación.
En el Bhagavad Guita se lee: “Estar en paz en el placer y en el dolor, en la ganancia y en la pérdida, en la victoria y en la derrota, nos conduce a la liberación eterna”. Y Sócrates dijo: “No vale la pena vivir una vida que no sea examinada”.
El cambio depende de la perfección del conocimiento. Recapacitar, reflexionar, volver en sí, considerar, corregir, son parte del proceso que conducen al cambio de la mente, y la dirección de la vida para encaminarse hacia el Ser.
Ir a su encuentro, abrazarlo, es todo compasión. Rasurarse esas creencias foráneas del pasado de la culpa a modo de flagelo, arquetipos antiguos que estancan, que deben destruirse para sanarse, reparar, la conexión con lo divino del Ser.
El arrepentimiento debe llevarnos al despertar de la conciencia para percibir, captar, hacernos responsables de nuestros actos, cambios de propósitos, de pensar y de actuar abriendo fuentes supremas de misericordia infinita, desde donde surgen cascadas de agua que descienden y purifican a la persona, limpiándola para regresar a la condición de imagen y semejanza de Dios.
Fuentes consultadas: -Kabalah aplicada. -BHAGAVADGUITA -Wikipedia






Hermoso mensaje sobre el Arrepentimiento, el amor, toma de conciencia. *No vale vivir una Vida que no sea examinada*
Luz para mi ser.
Muy agradecida ONS 🙏💥