Alexander Calder, escultor estadounidense, precursor del arte cinético, nació el 22 de julio de 1898 en Lawnton, Filadelfia, en el seno de una familia de artistas. Desde los 4 años demostró sus destrezas manuales. Se graduó de ingeniero mecánico (1919) y luego asistió a la Art Student League de Nueva York donde destacó por sus dibujos, produciendo un manual para dibujar animales que aún se reimprime.
Vivió entre París y EEUU y asistió a la Académie de la Grande Chaumière. Conoció a Piet Mondrian cuyo trabajo lo impactó y, preguntándose por qué el arte debe ser estático, detonó en él las ideas de su máxima creación: la escultura abstracta y “móvil”. Éstas comenzaron impulsadas por motores, pero pareciéndole monótonas, dejó que fueran movidas por el aire.
De diversos tamaños, algunas son para colgar, otras fijadas a un pedestal, otras a salientes de una pared, otras para ubicar en espacios abiertos. Inicialmente utilizó alambres y objetos de distintos materiales, luego materiales industriales. Solo usó los colores primarios, el blanco y el negro. Asimismo desarrolló esculturas metálicas “estables” que tomaron dimensiones monumentales.
También pintó y trabajó el grabado, ilustró libros y revistas, creó escenografías para teatro, pintó aviones y automóviles, y elaboró joyas. Una de sus obras más particulares son las “nubes” del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, colgantes que contribuyen a que esta sea uno de los cinco auditorios con mejor acústica en el mundo.
Su obra se halla en espacios abiertos, en museos y la mayor colección se encuentra a cargo de la Fundación Calder e incluye más de 600 esculturas y miles de pinturas, obras en papel, joyería, juguetes y objetos domésticos.
Galardonado con más de 40 distinciones, falleció el 11 de noviembre de 1976.





