Dentro de las múltiples artimañas que el ego puede adoptar para poder hacernos desistir de nuestro sendero espiritual, están aquellas que se van calando dentro de nuestra consciencia sin ser muy perceptibles, que pueden tomar hasta años y no las vemos, incluso podemos caer en ellas y no darnos cuenta.
Este tipo de estrategia por parte del ego es de las más peligrosas para las personas que llevan un tiempo extenso en su camino espiritual. Y no estamos hablando de la falsa espiritualidad, o espiritualidad light que tan solo busca ensalzar al ego con reconocimientos menores espirituales convenciéndote de estar haciendo lo correcto. Estamos hablando de caer en un falso avance interno y creer que estamos haciendo nuestro trabajo de transformación, pero en realidad seguimos repitiendo los mismos patrones de desamor continuamente.
Este autoengaño ocurre incluso en senderos profundos de transformación, caer en la falacia de un avance interno depende más de una falta de entendimiento y autoconocimiento, que una falla de la escuela de consciencia.
Pueden ser múltiples los factores desde los cuales el ego podría tomar provecho para hacernos caer en esta falsedad espiritual, entre ellos está la comodidad en aspectos externos: muchas veces al adentrarnos en un sendero espiritual dentro de una congregación, nuestro ímpetu por querer sentirnos parte del grupo y percibir los resultados de la práctica nos anima a seguir adelante, pero en el momento que alcanzamos una comodidad dentro de estas estructuras jerárquicas, sociales y prácticas, internamente se puede presentar una relajación o comodidad que, con el tiempo, puede disuadir de la búsqueda de patrones más profundos o atender algunos rezagados que pueden terminar haciendo mella en nuestra estructura de manera contundente.
Otra razón que podría producirnos un autoengaño de avance espiritual es la constante búsqueda intencional de tensión externa, que nos produzca un conflicto protagonista que termine en una resolución poco provechosa para el avance de la congregación y del individuo. Nos convertimos en un constante punto de sabotaje, con la promesa de cambio y duro trabajo interno para no volver a caer en la misma situación, pero resulta siendo una forma de llamar la atención y sentirnos ocupados en un falso avance.
La falta de elaboración interna es otra de las causantes a largo plazo que podría hacernos caer en una falsa percepción de trabajo interno. Podríamos estar constantemente involucrados en todas las actividades, ceremonias, eventos y enseñanzas propuestas en un sendero, sintiéndonos aliviados en nuestra propia conciencia por estar activos dentro de la dinámica propuesta.
Pero la sola presencialidad sin un trabajo de interiorización de la experiencia, dejándolo en un placebo sobre estructuras de culpa por cumplir una participación, puede al final llevarnos a una rutina, donde en realidad debería haber es un constante dinamismo de experimentación interna.
El problema con todos estos casos es que nos hacen sentir parte de un sendero espiritual, nos hacen creer que estamos recorriéndolo y que estamos avanzando, pero en realidad es una trampa del ego que no nos deja ver que estamos siendo practicantes espirituales falsos, porque no hay una real transformación, tan solo una réplica de patrones dentro de un propio círculo viciado, y de una participación superficial de poca elaboración interna.
La mejor salida es tan solo respondernos si realmente sentimos que hemos cambiado, que hemos sanado algún patrón difícil de remover, si hemos sanado con nuestra familia, con nosotros mismos. Si la respuesta la sentimos como un sí, podemos confiar que estamos avanzando, de lo contrario deberíamos revisarnos y, por qué no, cuestionarnos y preocuparnos por el cómo estamos ejerciendo nuestra vida espiritual.
Referencias:
https://www.academia.edu/49062242/EL_SENDERO_INICATICO
https://estudantedavedanta.net/El%20Sendero%20Espiritual%20y%20el%20Adiestramiento%20de%20la%20Mente.pdf
https://lamenteesmaravillosa.com/el-arte-de-mentirse-a-si-mismo-conoce-el-autoengano-y-sus-efectos-psicologicos/






Excelente artículo, gracias.