Masaki Kobayashi, cineasta japonés, nació en Otaro, Hokkaido, el 14 de febrero de 1916. Era pariente de la actriz y directora Kinuyo Tanaka y estudió Arte Oriental en la Universidad de Waseda. Al graduarse en 1941 ingresó a los Estudios Shochiku, cuya dinámica combinaba el trabajo y la formación, así los nuevos empleados pasaban a ser aprendices de directores experimentados y famosos como Ozu, Kinoshita y Kurosawa, desempeñando toda clase de funciones como las de filmar, editar o escribir guiones. Kobayashi trabajó inicialmente con Hiroshi y después de la guerra con Kinoshita.
Estalla la Segunda Guerra Mundial y Kobayashi fue reclutado por el Ejército Imperial Japonés, pero siendo abiertamente pacifista se negó a luchar y su experiencia en el ejército consolidó su posición y reforzó sus valores antiautoritarios. Cayó prisionero del ejército norteamericano y al finalizar el conflicto regresó a los Estudios.
En 1952 comenzó como director y al año siguiente rompió con la línea temática inicial, imprimiendo ya su estilo propio en el filme “The thick-walled room” sobre los criminales de guerra japoneses y que fue estrenada cuatro años después (1957).
La obra de Kobayashi es crítica sobre la vida política, social y cultural nipona, especialmente con el poder y sus decisiones de posguerra. Más tarde cambia el tinte y explora la estética tradicional japonesa produciendo sus filmes más aclamados.
Entre sus trabajos más relevantes están: “La condición humana” (1959), ganadora de los premios San Jorge y Passinetti; “Harakiri” (1962), ganadora del Premio del Jurado en Cannes; “Kwaidan” (1964), también ganadora en Cannes y nominada al Óscar como mejor película de habla no inglesa.
Considerado uno de los mejores y más influyentes directores del mundo, murió el 4 de octubre de 1996.





