Herbert Spencer, polímata autodidacta inglés, nació en Derby el 27 de abril de 1820. Fue educado en ciencia empírica por su padre, luego recibió instrucción de miembros de la Sociedad Filosófica de Derby sobre la evolución biológica y aprendió algo de matemáticas, física y latín con su tío. Realizó lecturas, intercambió en tertulias con John Stuart Mill, Thomas Huxley, Tyndall, y contactó el positivismo de Comte.
Trabajó en los ferrocarriles, fue editor en The Economist y luego se dedicó a estudiar con el fin de establecer una interpretación sistemática del mundo sobre una base científica. En su primer libro, “Social Statics” (1851), predijo la adaptación total del individuo a la sociedad y la subsecuente desaparición del Estado. En los “Principles of Psychology” (1855) explora las bases fisiológicas de esta materia, enmarcando su estudio en la biología.
Durante las décadas siguientes continuó su proyecto publicando constantemente sobre temáticas distintas: “Education” fue un éxito y recibió el reconocimiento de los académicos; “Principles of Biology” (2 vol, 1864-1867); reedición de “Principles of Psychology” (2 vol, 1870-1880); “Principles of Sociology” (3 vol, 1874-1896) y “Principles of Ethics” (2 vol, 1879-1882), todos conforman su System of Synthetic Philosophy. Otras publicaciones fueron “The Man versus the State” (1884), sus ensayos y su autobiografía.
Spencer fue muy leído y reconocido en vida, de enfoque organicista, plantea la existencia de una misma ley que rige la evolución tanto natural como social, y cuyo resultado es la supervivencia del más apto; por ello es considerado el padre del Darwinismo Social.
Al despuntar el siglo XX su declive fue precipitado y a mediados del siglo su obra fue considerada una “parodia de la filosofía”. No obstante, su influencia aún no desaparece.
Falleció el 8 de diciembre de 1903.





