Guayaba, una fruta cien por ciento centroamericana, oriunda de tierras tropicales, que se expandió a culturas un poco lejanas como la filipina o la india, donde utilizan este fruto en variedad de platos que pueden llegar a sorprenderte como sopas y hasta guisos. Culturas, donde llevan al máximo el contraste de sabores y potencian lo dulce y lo cítrico, siendo ésta la naturaleza de este fruto. Dulce y ácida, aunque también la puedes encontrar más ácida que dulce. Es refrescante, antioxidante y muy rica en vitamina C. Es aliada del sistema inmunológico, y te resguarda de cualquier agente extraño que atente contra tu salud.
Si estás alejado de alguna zona tropical, pero, aun así, dada la comercialización tienes la posibilidad de acceder a esta fruta, bríndate la posibilidad de conocerla. Existen algunas variedades de este fruto, la blanca, amarilla y rosa, siendo ésta última la más dulce y suave. Te recomendamos que siempre compres a esta fruta madura para extraer al máximo su sabor. Puedes consumirla en batidos, mermeladas, postres o directamente al natural. Aquí te presentamos una receta sencilla baja en calorías y con auténtico sabor a guayaba.
Personas: de 6 a 8 porciones.
Dificultad: fácil
Tiempo de preparación: 60 minutos
Ingredientes:
1 kilo de guayabas
Endulzante a elección.
Maicena y leche, opcional.
Canela en polvo para decorar
Preparación:
Extrae la pulpa de la guayaba. Puedes partir la fruta al medio y con una cuchara extraer la pulpa. Si encuentras que la fruta es un poco dura, puedes pelarla, extrayendo la cáscara, y cortar el centro en cubos.
Una vez que tengas toda la pulpa, licúala hasta que quede un puré suave.
Cocina la pulpa a fuego moderado, revolviendo de tanto en tanto para que no se queme el fondo, hasta que reduzca ligeramente.
Si gustas de un aspecto más untuoso puedes ponerle desde el inicio de la cocción, una taza de leche con 2 cucharadas de maicena y lleva a hervor para que la maicena haga su trabajo y espese la preparación.
Puedes agregarle el endulzante de tu preferencia. Te sugerimos leche condensada, para darle un toque especial.
Sirve en bowls de postre y deja enfriar.







La guayaba una fruta que siempre me gusto. me recuerda a mi padre y a mis hijos, ellos cada vez que encuentran una guayaba me la llevan para que yo la coma. Es una prueba mas de amor porque a ellos no les agrada sin embargo soportan su olor (que no consideran agradable) para hacerla llegar hasta mi persona.