Una de las celebraciones más importantes del mundo cristiano, particularmente del catolicismo, es el Día del Corpus Christi, que se celebra sesenta días después del Domingo de Resurrección, y en este año se conmemorará el jueves 3 de junio. Esta festividad que forma parte de la larga duración de la liturgia católica es el número 757, se creó a partir de 1264, a través de la bula “Transiturus” del papa Urbano IV.
Se buscaba la celebración y veneración del Santísimo Sacramento o Corpus Christi, para ampliar la fe y el evangelio en la Europa del medioevo,[1] que finalmente fue aprobada en el Concilio de Trento. En la misa se exponía la hostia en una custodia muy ornamentada, que parecía el sol con sus grandes rayos para el hombre y mujer del pueblo.
Esta celebración se ha mantenido hasta hoy en muchos países católicos europeos, particularmente en España y Hispanoamérica, siendo uno de los rituales de mayor potencia simbólica y religiosidad. Ante esta importante festividad y demostración de fe, quedan estos interrogantes: ¿Se ha mantenido durante tantos años la solemnidad del rito?, por otro lado, ¿Ha aumentado la fe cristiana en el siglo XXI, luego de tantas denuncias sobre abusos de parte de representantes de la Iglesia? ¿Y sobre todo frente a la constante y creciente expansión orquestada desde el protestantismo?
“Aún hoy los festejos del Corpus Christi
en los poblados y ciudades de muchos lugares
y países de América Latina forman parte de las
expresiones de cultura popular más importantes”
El Corpus Christi es una fiesta que en América Andina y la América nativa se ligó con el culto solar, creando un importantísimo sincretismo religioso y una rápida aceptación en los pueblos que vivieron la influencia incásica durante la época colonial, a partir de la conquista española, la Iglesia utilizó la celebración del cuerpo de Cristo, como una importante estrategia evangelizadora. Se desarrolló un amplio sincretismo entre las fiestas solsticiales del Inti Raymi y el Corpus Christi, donde se celebra tanto el solsticio como a la divinidad cristiana en la forma de Sol-Hostia-Custodia.
La fiesta del Corpus permitió la celebración y el triunfo del dios cristiano, pero a la vez en el período colonial, permitía la sobrevivencia de los símbolos religiosos y los símbolos del incario y sus descendientes.[2] Aún hoy los festejos del Corpus Christi en los poblados y ciudades de muchos lugares y países de América Latina forman parte de las expresiones de cultura popular más importantes.[3]
“Existe cierta disminución del número de
fieles católicos, que suman hoy algo más
de mil doscientos millones, así como una
disminución de su influencia cultural y política”
Ante la primera interrogante al inicio de este artículo, se puede responder afirmativamente, los Jueves de Corpus Christi, siguen vivos en muchísimos países y localidades, en algunos pueblos la fiesta dura semanas, con vivas como “Gloria al Santísimo”, como hoy en la Cuenca de los Andes. En cuanto a la segunda interrogante de si ha aumentado la fe y el catolicismo en el siglo XXI, la respuesta sería negativa., ya que existe cierta disminución del número de fieles católicos, que suman hoy algo más de mil doscientos millones, así como una disminución de su influencia cultural y política, muchos países de Occidente dejaron de ser Estados confesionales.
Es relevante sin duda el papel contemporáneo de la Iglesia Católica en la educación e instituciones de beneficencia, cuidado de huérfanos, ancianos, enfermos y madres solteras. Pero toda la obra social y de beneficencia y a favor de la educación, no libera a los miembros del clero y de la Iglesia de los grandes escándalos, algunos imperdonables de los últimos años. Los representantes de la Iglesia, no solamente curas y monjas, sino aún Obispos se han visto manchados por acciones muy reñidas con la moral y con los valores que la Iglesia propende y defiende, siendo una de las peores acciones la pedofilia. Por otro lado, la orquestada y planificada expansión del protestantismo, que fue de cierta manera detenida con la Contrarreforma Católica, no puede ni ha podido ser contrastada por la Iglesia Católica durante las dos últimas décadas, que atacan principalmente estas formas de fe tan populares como el Corpus Christi.
FUENTES CONSULTADAS (1) María Fernanda Cordero de Landívar, El Corpus Christi, Cuadernos de Cultura Popular N. 24, Cuenca: CIDAP, junio 2009. http://documentacion.cidap.gob.ec:8080/bitstream/cidap/114/1/CORPUS%20CHRISTI.pdf (2) Alexandra Kennedy Troya, “La Fiesta Barroca en Quito”, en Anales del Museo de América, 4 (1996):137-152. https://www.academia.edu/40999628/_La_fiesta_barroca_en_Quito_ (3) Ana Luz Borrero, “Una gran fiesta religiosa: el Corpus Christi”. Diario El Telégrafo. 14 de julio 2014. https://cuencaysuregion.blogspot.com/2014/07/una-gran-fiesta-religiosa-el-corpus.html





