Por diferentes motivos, los colibríes continúan sorprendiendo a las personas. Tienen una belleza natural sin igual, un tamaño muy peculiar y un comportamiento en la naturaleza que no comparten con ninguno de su especie, peculiarmente habitan sólo en América. Son una fenomenología del amor y la belleza. Conocida como las gemas con alas, un diamante o un topacio volador.
Todo en este plano físico, ya sea del reino animal, vegetal o mineral contiene una vibración propia y específica, que es un fractal de aspectos más sutiles de la realidad. Para poder comprender más a fondo la naturaleza divina que contiene este Ser alado podemos ver algunas de sus peculiaridades, y qué nos pueden decir de su naturaleza sutil:
El colibrí es un animal cuyo pequeño tamaño puede variar en función de la especie. El más pequeño puede medir unos escasos 5 centímetros. Pese a ello, su cerebro es el más grande en comparación con su tamaño, por lo que se le considera un animal muy inteligente.
Es, además, un animal que sabe cómo adaptarse a las situaciones para sobrevivir, ya que, a lo largo de su evolución, el pico de las diversas especies ha ido cambiando de forma para poder acceder a la flor de la zona en la que vive. Es la única ave capaz de volar hacia arriba, abajo, atrás y boca arriba y sostenerse en el aire sin moverse mientras aletea, por lo que se considera un acróbata entre las aves.
Su aleteo es tan rápido que el ojo humano no es capaz de percibirlo. Su corazón late a 1.200 pulsaciones por minuto y es un animal tan delicado en sus movimientos que es capaz de no mover ni un solo pétalo de flor en su aleteo.
Asimismo, entre los significados místicos y espirituales del colibrí está la reencarnación, ya que es capaz de bajar sus constantes vitales para poder sobrevivir. Al día siguiente, vuelve a recobrar toda su energía y vitalidad, lo que nos enseña que debemos vivir al máximo nuestros días, como si cada día fuera el último.
Y es que ver a un colibrí ya es en sí un espectáculo que nos maravilla, y poder conectar con sus significados más sutiles puede empezar a darnos significados en nuestra vida del momento que estamos pasando, como parte de los sincronismos que vamos creando para darnos guía en nuestros retos del día a día y las respuestas que estamos buscando.
Algunas culturas le han dado un significado especial y específico sobre sus múltiples características: el colibrí es, para los indios americanos, el mensajero y el guardián del tiempo, pues no hay ningún otro animal que supere la velocidad con la que este bate sus alas.
Por su parte, para los Mayas, se dice que los Dioses, tras crear todas las cosas que se encuentran en la Tierra, le pidieron a cada una de ellas un trabajo o misión. Sin embargo, cuando terminaron de repartirlos, se dieron cuenta de que faltaba que alguien trasladara los deseos y pensamientos de un lugar a otro. Para ello, tallaron una piedra de jade, que posteriormente cobró vida y se transformó en un colibrí. Desde entonces, el colibrí se convirtió en un ser muy respetado para los mayas.
En relación con los aztecas o mexicas, para estos los colibrís eran valientes guerreros en la vida debido a su corto tamaño y a su enorme fuerza y energía para volar. De ahí que se acabase convirtiendo en el símbolo de su dios de la guerra Huitzilopochtli. También tiene que ver con la batalla interior que es librada por el guerrero que desea resucitar a la vida eterna.
Una dimensión más desde donde podemos interpretar a los animales, es en el campo astral, donde también habitan, y son conocidos como los aliados de poder. Cuando creas una alianza con un animal en el campo astral, este se dispone para ayudarte, cuidarte y protegerte. Cada animal, tiene unas características especiales en cómo puede ayudarte, en el caso del Colibrí estas son algunas; proporciona agudeza y precisión en cualquier acción que realices, elevándote hasta el punto exacto y correcto; también trae dulzura, la cual entrega delicada y inteligentemente, y sabe a quién dársela; proporciona creatividad, siempre está ideando cosas nuevas y buscando qué hacer; crea un ambiente especial. Te ayuda a conocer tu mundo interno y externo, enseñándote a compartir con los demás; otorga el don de la comunicación y el arte de la poesía, ya que es capaz de reconocer la belleza y expresarla.
Una persona con colibrí de aliado, es soñadora, idealista y amable. Busca la armonía en todos los aspectos. Su poder es sutil y éste actúa principalmente en el arte. Son seres que tienen la inocencia de un niño y generalmente se muestran alegres y risueños. Confían en la gente como en sí mismos.
No guardan rencor y por eso disfrutan de su vida.






Hola. Lindo lo escrito. Yo escribí un cuento llamado Kinti el mensajero de los dioses. Kinti es en Kitchua el nombre del colibrí y coincidimos en todo lo que escribes. Relindo.