William Somerset Maugham, médico, escritor, dramaturgo y agente secreto inglés, nació en la embajada británica en París, el 25 de enero de 1874, donde su padre era abogado. A los 10 años había perdido ambos padres y fue enviado a Whitstable, Kent, bajo la tutoría de su tío el vicario Henry McDonald Maugham, hombre severo y frío.
Era pacífico, reservado, curioso y sensible, vivió un infierno en King’s School de Canterbury donde fue objeto de burlas por su acento francés y su baja estatura, generándole tartamudez. Estudió un año de alemán, literatura y filosofía en Heidelberg y luego medicina en la escuela St. Thomas de Londres, titulándose en 1897.
Por sus estudios de medicina entró en contacto con personas de estrato popular, conoció su ansiedad, dolor, sufrimiento, temor, esperanza y muerte, experiencia inspiradora de su primera novela “Liza de Lambeth” (1897), cuyo éxito le permitió dedicarse a escribir. También como dramaturgo se hizo célebre y en 1908 disfrutó de tener cuatro obras en cartelera a la vez, alcanzando, asimismo, seguridad financiera.
Durante la I Guerra Mundial sirvió en la Cruz Roja Británica como conductor de ambulancias, conoció a Haxton, su compañero de vida, publicó su obra maestra, la semiautobiográfica “Servidumbre Humana” (1915) y prestó servicio como agente secreto en Rusia. Durante la II Guerra vivió en Hollywood y escribió guiones y adaptaciones de sus obras como “Al filo de la navaja” (1944).
Viajó con frecuencia y, además de 21 novelas y 24 piezas teatrales, publicó libros de viajes, ensayos y más de 100 relatos. Tenía un estilo directo, económico, ausente de lirismo y entintado de cinismo, hábil en las tramas, en las emociones fuertes y el suspenso. Se consideraba a sí mismo “uno de los mejores escritores entre los de segunda fila”.
Falleció el 16 de diciembre de 1965 en Niza.





