Cuando no nos reconocemos, cuando nos negamos, nos perdemos en el laberinto. La desafiante ignorancia hace estragos. El extravío es una condición que está presente en nosotros, que no pocas veces, la asumimos como el eslabón ideal. Transgredimos las esencias, y lo que es más sombrío, andamos como si nada ocurriera, con esa gallarda manera de concebir la naturaleza del mal como algo indisoluble. Este Navaratri 2022 constituye, por su innegable dimensión energética, y su milenaria celebración, una posibilidad de proponernos y ensayar una transformación.
La presente Encuesta, indaga sobre la base de la Fuerza Madre, un llamado que no hace concesiones con frecuencias volubles, ligeras, y sí con aquellos seres, cuya voluntad esté al servicio de sí mismo en cuanto al desarrollo de sus capacidades evolutivas. El sustrato epistemológico de la energía Madre no es solo la consciente interpretación de sus formas de asistencia en luz, sino el manifiesto de esa necesidad de explorar al Ser.
El poder creador de la Fuerza Madre es la quintaesencia de lo absoluto, y es la razón por la cual, quienes respondieron este breve consulta, admiten su divina presencia, su decisiva influencia, la intervención de una colosal y prodigiosa guiatura. En nuestro interior se halla esa fuerza, y basta querer experimentarla, con auténtica entrega, para que la sintamos, palpemos su fecundidad, y exaltemos la obra humana que se desprende de su inalterable núcleo.
“En mi cotidianidad se hace presente”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Energía que gesta, sostiene, nutre, acoge, contiene, expande la creación en el Universo.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Absolutamente, puedo reconocer en mí la fuerza de gestar, nutrir, acoger, expandir. En mi cotidianidad se hace presente, desde el trato conmigo misma hasta el relacionamiento con otros y con proyectos.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
La sensación de orfandad es producto de la desconexión con la verdad interior, la desconexión con la propia fuerza madre. Además de la ignorancia sobre cómo está constituido todo lo creado.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Yo sí lo creo, aunque también creo que, dados contextos donde la diversidad es tan extrema, parece estar diluida y casi ausente. Sin embargo, creo que permanece, así sea sutilmente, sosteniéndolo todo.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Siendo sincera, me cuesta recurrir a mi propia condición Madre. Mi ego tiene mucho poder en situación donde me pierdo o me desconozco. Cuando regreso a mi fuerza Madre, a veces siento que ha pasado mucho tiempo y es cuando, todo mi Ser me deja saber que era lo único que necesitaba. Estoy en proceso de aprender a regresar con mayor rapidez a esa condición que alivia y me llena de ganas para seguir.
Araceli Andrade / SKY Quito
“Reconozco esa fuerza cuando voy más allá de mis propios límites”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Sabiendo que todo lo manifestado es la Shakti, busco reconocer y percibir la energía Madre en todo lo que veo, cómo ejercicio. Tomar conciencia de esa cualidad de contención y amoroso sostén continuo que nos permite nuestra experimentación, en el mejor de los casos hacia la disolución de todo lo que no somos.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Reconozco esa fuerza cuando voy más allá de mis propios límites. Es decir, cuando uno se ve haciendo más allá de las posibilidades y habilidades que en general tiene reconocidas. Y retomando un poco el punto anterior, si bien, nuestras existencias y habilidades son parte de esa fuerza que todo lo crea constantemente, en esa capacidad activa de evolución y fuerza extra que requieren romper los propios patrones es donde, por contraste, más percibo esa fuerza. Cuando uno dice, sé que no soy yo…sabiendo que igual lo somos, pero desde aspectos mucho más amplios y conscientes. Es ahí donde uno busca entregarse y hacer lo que hay que hacer. Y lo veo en contraposición con la intención racional de querer controlarlo todo, pensando que uno está alineado con el propósito, pero perdiendo el “desde donde”, perdiendo ese contacto interno y profundo que nos lleva a hacer las cosas de forma fluida, armónica, confiando y sin forzar.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Creo que como humanidad llevamos demasiado tiempo negándonos a nosotros mismos, a lo que somos. No eligiendo entregarnos a nuestra naturaleza divina y así nos creemos huérfanos no siéndolo. Y nos negamos la posibilidad de registrar y recibir toda esa bondad que este sistema Madre tiene para nosotros.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Bajando a una plano más humano y organizativo me parece que la madre tiene ciertas cualidades innatas para cuidar y enseñar habilidades necesarias para la supervivencia a sus hijos. En mi experiencia, cuando estuve embarazada, registré cómo se agudizaron mis sentidos, el olfato, el oído. Luego buscando información aprendí que tiene que ver con este estado de alerta que las madres desarrollamos para el cuido de los hijos. Lo veo cómo esa inteligencia hasta animal y mamífera de cuidar lo que se está creando. Observo que cómo sociedad se nos está queriendo llevar hacia un lugar en donde cualquier persona que quiera ocupar ese rol, y marcadamente se lo quiere independizar del género. pueda ejercer esa coagulación familiar. Lo creo posible, ya que todos tenemos cualidades madre y padre, yin y yang en nuestra configuración, sin embargo, me parece forzado y con intenciones de empobrecer aún más nuestra condición humana. Experimentar todo lo que se mueve para la generación de una vida, ver un ser humano nacer es una maravilla tan grande de la creación. Trastocar estos principios queriendo desnaturalizar todo vínculo creo que nos traerá consecuencias que van en detrimento de nuestra capacidad de reconocernos en el Ser.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Creo que cuando no apelamos a nuestra condición molecular Madre es cuando desconocemos nuestro poder cocreador. Entiendo la pregunta igual, y sí, es mirando hacia adentro, buscando en nuestro interior que encontramos las preguntas cuando nos sentimos desconectados, aislados, descentrados. Pidiendo asistencia y brindando lo mejor de nosotros para poder abrirnos y recibirla. Sabiendo que el camino se puede tornar intenso por momentos, pero es verdadero y tenemos la fuerza para disolver lo que pueda ir surgiendo como resultado de experimentaciones pasadas disonantes.
María Laura Morales /SKY Argentina
“La Fuerza Madre me ha acompañado siempre de formas muy sutiles y misteriosas”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Lo reconozco en mi propia experimentación humana, en el movimiento y en la quietud, en las funciones vitales de mi cuerpo físico, en la proyección de mis pensamientos, en mis palabras, en la salud y en la enfermedad, en los alimentos, en la tierra en la que me encuentro, en los sonidos, en los aromas, en el abrazo de mi madre y en la mirada de mi Gurú. Lo reconozco en todo lo que me trae consciencia y entendimiento de porqué estoy aquí.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Desde pequeña la llevo presente. Siento que la Fuerza Madre me ha acompañado siempre de formas muy sutiles y misteriosas, impulsándome a jugar. Con los años, la forma en la que me relaciono con esa fuerza ha ido cambiando. Hoy en día, gracias a la Enseñanza de mi Gurú puedo entenderla y aceptarla con más amor y madurez. Quizás esa misma Fuerza me haya guiado hasta este sendero de consciencia.
-Existiendo la Fuerza Madre, ¿cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
La humanidad ha olvidado que la Madre existe no sólo en lo externo y que se expresa de diferentes maneras. Pienso que es tarea de uno, saber reconocerla, honrarla y avivar su Fuerza en este vehículo con el que hemos encarnado. Hay una gran importancia en reconocer que la Madre asiste, nutre y resguarda de maneras que quizás la razón no podría descifrarlo.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Totalmente. El único camino para evolucionar como individuo y cósmicamente, será a través de la Madre. Es una figura fundamental para encontrar la sanación, el perdón y el amor divino. El rol de la Madre puede conducirnos a disolver las diferencias y finalmente a la unificación.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
He aprendido que pedir asistencia a las fuerzas sutiles que configuran esta realidad es la forma más poderosa y directa de alinearme a mi propósito. Cuando olvido el poder que reside en mí, llamo a la Madre, desde las células, hacia el infinito.
María Ardé / SKY Perú
“La humanidad de este planeta no se reconoce en su origen Cósmico”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
La creación toda es el magnetismo de la Madre (Shakti) que atrae y expresa a la conciencia Padre (Shiva). Para comprenderlo más allá del concepto; observo, contemplo y siento a la Madre Shaktiananda en su Samadhi. Por su Gracia hemos podido experimentar a la Madre Divina en nosotros.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
La Fuerza Madre está implícita en la gestación y alumbramiento de los mundos. La matriz, fractal, de lo que crea y es creado. Un ejemplo de este fenómeno es el lugar donde habita nuestra materia, al cual romántica y acertadamente llamamos: Madre Tierra.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Nos hemos disociado de la Madre Divina como quien en su propio olvido se declaró huérfano. La humanidad de este planeta no se reconoce en su origen Cósmico. Se creyó el cuento de ser la única especie consciente en el vasto universo.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Madre, Padre, progenitor capaz de dar a Luz. Ante el ímpetu social de distorsionar la Ley de Polaridad mediante infinitud de etiquetas; queda apelar a la Madre Divina que habita en cada uno de nosotros, para hacer posible el sostenimiento del núcleo desde el Amor.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Procuro siempre recordar que el Padre nos dio la posibilidad de ser cocreadores de nuestra propia realidad. El poder de concebir, gestar y alumbrar a nuestro propio Ser. Siento que la Fe es la llave que abre el portal de manifestación de la consciencia en este plano.
Nicolás Lukín / SKY Venezuela
“Fuerza Madre es aquella capaz de despertar nuestra fuerza interna”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Madre es quien crea y quien genera. Desde lo que entendemos semánticamente como madre biológica, hasta cualquier criatura capaz de ‘crear’, esto incluye un árbol que libera una semilla, y un artista que pinta un cuadro.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
El convertir pensamiento en acción y el elaborar un pensamiento ‘creativo’ son fuerza madre interna.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Creo que, al no reconocer una madre, ni externa ni interna, se refuerza un sentimiento de soledad y de abandono. En una sociedad que intenta siempre confundir más, con la idea y la definición de Madre, llevándola a una idea de género y dándole una connotación sexista y limitante, es inevitable la realización conceptual del, en este caso matricidio freudiano, pero llevándolo a cabo, sin aceptación, no lleva a una maduración del hijo sino a la orfandad, confundida por independencia. En la sociedad contemporánea, y sobre todo en el movimiento de emancipación, no solo feminista sino también generacional, prevale un sentimiento de no necesitar a nadie, tampoco a una madre, sobre todo si se guarda algún reclamo. Y paralelamente al no verse uno mismo como madre queda la orfandad, hasta de sí mismos.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Creo que dependiendo de las diferentes culturas la madre puede ser más o menos núcleo. Pero hablando en general de la sociedad, conectándome a la pregunta anterior, con la difusión del sentimiento de orfandad y con la emancipación voluntaria, se ha en parte limitado o alejado a la Madre del núcleo de la sociedad.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Dentro de las fuerzas que gobiernan nuestro universo, la Fuerza Madre es aquella capaz de despertar nuestra fuerza interna, nuestro poder creador, expresable concretamente en el potencial de acción y de creatividad, junto con un sentimiento de resguardo y protección, que nos hace capaz de concretar lo que nos propongamos, dentro del propósito. Esta es la fuerza que invoco cuando siento necesitar más impulso.
Daniela Baraccani / SKY Italia
“La Madre nunca abandona”
–¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
La Madre es la creación. La Madre es todo, es la idea, es el proceso, es el resultado. Al mismo tiempo, se me hace difícil reconocer a la Madre como un elemento o un término, por que siento a la Madre como mareas, corrientes, torbellinos de información y códigos que traducen la energía en materia y lo inmanifiesto en manifiesto. La Madre compone, impregna, transforma y sostiene todo lo creado. El termino Madre está en la partícula y en la onda, en la acción y en el efecto, en la luz y en la sombra, pero solo es posible reconocerlo a través de la fe.
-¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Si entendemos la creación como un proceso continuo y a lo manifiesto como creación de la Madre, podemos sentir y concluir que esa fuerza Madre no solo es interna e innata, si no que es la fuerza que permite la existencia, es la fuerza que logra que se ejecute lo que la consciencia es. La mente nos proyecta en momentos como Madre y en momentos como creación, juega y nos confunde, pero solo al momento de rendirse se tiene la certeza de haber entrado a un tercer estado consciente y constante Madre-Creación.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Más que una sensación de orfandad, es un efecto concreto de nuestro propio abandono. Hemos decidido ceder nuestra consciencia Madre, para sustituirla con vacíos materiales y mentales, hemos elegido satisfacer las necesidades menores y ser negligentes con nuestro ser. Entonces, si nos sentimos huérfanos, es porque hemos abandonado a la Madre. La Madre nunca abandona.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Un sí rotundo. A pesar de que hemos hecho todo lo humanamente posible para desamparar a la Madre, su fuerza es la constante amorosa que sostiene todo lo creado, y desde sus aspectos socialmente asumidos hasta sus aspectos divinos, la Madre nos observa con amplitud, severidad, paciencia, fuerza, armonía, sabiduría y ternura, a la espera de un solo gesto genuino de nosotros, para actuar y abrirnos el camino. Sin embargo, mientras mantengamos a nuestra consciencia Madre dormida, la sociedad seguirá dividida y enferma.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
¿El poder creador o el poder traductor? No es posible la creación sin la presencia de la Madre. Ella es la que traduce el cosquilleo que antecede a la idea y te susurra las claves al oído para que puedas comenzar el proceso de crear, accionar y realizar. Entonces, esa condición molecular Madre se asemeja más a un estado alerta de observación y escucha. Después de eso, el proceso de creación consiste solo en seguir las instrucciones.
Enrique Aular / SKY EEUU
“Fuerza que hay que despertar y nutrir para que exprese su máximo potencial”
-¿Cómo reconoces el término Madre dentro de lo creado?
Como el pulso de vida. La materialización de la conciencia. En aspectos macro, aquello que enlaza el propósito de la Conciencia Suprema con la energía desprendida en su búsqueda de reconocerse. La manifestación que abraza, otorgando el campo de experimentación a toda expresión del Dios, conduciendo sus procesos y fuerzas, brindando contención y orden en todo lo creado.
¿Concibes una fuerza innata interna con la naturaleza madre-creación?
Si lográramos concebir plenamente esa fuerza interna seríamos mucho menos transgresores de la naturaleza toda. La propia y la que amorosamente nos fue dispuesta para experimentarnos y reconocernos. Daríamos correspondencia absoluta a ese sentimiento de saberse asistido en cualquier situación, por esa fuerza que protege. Porque, cuando se tienen esos atisbos de sincronía y alineación de la percepción interna con el curso perfecto de la naturaleza madre, brota la certeza.
-¿Existiendo la Fuerza Madre, cómo explicarías tanta sensación de orfandad en este mundo?
Por falta de reconocimiento de la Fuerza Madre innata en cada uno. Una fuerza que hay que despertar y nutrir para que exprese su máximo potencial. No la tenemos identificada y mucho menos impregnada. Buscamos como niños desamparados, afuera, sin comprender que la fuerza creadora es parte intrínseca del ser humano.
-¿Crees que es todavía la Madre sostén de núcleo en una sociedad tan diversa?
Creo en la polaridad de las fuerzas, y en las mismas como fundamento y sostenimiento de cada ser viviente. Así como en lo macro la Fuerza Madre es la contención del universo creado, en nuestros pequeños ámbitos se traduce de igual forma. Esto trasciende tendencias o modas, incluso condicionantes sociales. Sí, es cierto, que los roles son adquiridos e incluso forjados y es claramente observable, en nuestras sociedades, que esa expresión Madre, como las acciones que la traducen, han mutado trascendiendo el género. El riesgo allí, en mi visión, es caer en el reduccionismo de lo que ser Madre implica.
-¿Apelas a tu condición Molecular Madre cuando desconoces tu poder creador?
Es el trabajo diario, no descreerse. Emplear los recursos aprendidos para activar esa fuerza que radica en cada átomo de nuestro sistema. Como dice una frase de las oraciones que diariamente repetimos conscientemente en nuestras activaciones matutinas: “Movilizo mis fuerzas y coordino mi acción”, lo que en definitiva sería activar la Fuerza Madre que nos habita, si estamos bajo la claridad de propósito.
Nydia Becce / SKY Argentina.





