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Consciencia

EL OCIO EN SU ENCRUCIJADA

Ives von Gunten | SKY México · 4 de septiembre de 2024 · 4 min de lectura

EL OCIO EN SU ENCRUCIJADA

El ocio es el tramo de espacio que recorre una persona cuando deambula entre aprovechar su tiempo libre o desperdiciarlo. Es algo necesario en la vida humana, que sabiendo organizar y administrar bien nuestro tiempo nos permite avanzar.

Independiente al sueño y al comer, todos necesitamos un momento para despejarnos. Una pausa en la que ayudar al cuerpo y a la mente a asimilar para no fatigarse innecesariamente. Inclusive al meditar, las energías movilizadas requieren de una inercia para asentarse de manera apropiada.

Se sabe que estos descansos, bien ejercidos, producen un mejor desempeño y nos vuelven más productivos y eficientes, ya que son una especie de reseteo interno que permite seguir adelante con más ahínco. Sin embargo, es fácil confundir el ocio con no hacer nada y dejar el tiempo correr alimentando hábitos que lejos de ayudar, nos alejan de un propósito de consciencia.

Es decir, el ocio puede ser una actividad altamente productiva para el desarrollo espiritual que raya en el peligro de atraparnos en el entretenimiento insulso y dar vueltas sin cesar. La pregunta es entonces, ¿cómo y cuándo está bien ejercido? Y la respuesta llana sería: cuando ese descanso te sirve a la vez, para lograr un mayor desarrollo interno.

Entramos en un estado de ocio cuando no tenemos nada que hacer, o bien, cuando estamos sobrecargados de trabajo y requerimos una pausa. En el primer caso, es importante dirigir el ocio hacia una actividad física y/o mental en la que requiramos poca concentración, para que a la vez permita mayor conectividad. En el segundo caso, es importante cortar con aquello que nos está abrumando y lograr deshacernos de la tensión acumulada.

Entonces, con una mente más despejada buscar una actividad que amplíe y redirija el pensamiento en búsqueda de nuevas respuestas, las cuales ya no llegan por racionalidad, sino por un “chispazo” del que surge una idea brillante.

La definición de ocio puede variar de acuerdo al país y al uso cultural. La etimología de la palabra ocio proviene del latín Otium, y ya desde entonces las acepciones son variadas. En una lectura primaria, todas ubican al ocio como actividades que se realizan durante el tiempo libre de una persona, ajenas a actividades primordiales o profesionales. Son más bien, pertinentes al campo del esparcimiento y la diversión que al cultivo del intelecto.

Sin embargo, en una lectura más profunda, el ocio son esos momentos en los que se está concentrado sin pensar en nada, en los que se observa, se contempla y se mantiene al ego entretenido lo suficiente para que nuestros sentidos se enfoquen, perciban y desarrollen otras capacidades e inteligencias. Un ocio sano puede ser la contemplación del cielo: nubes, estrellas, un arcoíris, escuchar el viento, caminar, correr o nadar con un ritmo placentero sin tener que ocuparse de dónde estamos, dibujar de manera libre sin buscar formar nada.

Cualquier cosa en la que no pongamos un esfuerzo para desconectarnos de nuestro entorno y entrar en un espacio de escucha interna. Por el contrario, hay actividades que nos entretienen de forma negativa, gastan nuestro tiempo y disuaden nuestro propósito de consciencia, como lo son el bombardeo de imágenes e información; programas y películas con bajo contenido intelectual; abuso de redes sociales; cualquier vicio. Es decir, todo lo relativo al pan y circo como dirían los romanos. Estas actividades generan agobio drenando la energía y las ganas de crecimiento interno.

El impacto emocional y práctico de un ocio negativo en la vida individual y en la sociedad como conjunto es muy alto. Tanto para la salud física y mental, como en términos profesionales e inclusive económicos. Si pudiésemos ver nuestro futuro seríamos muy precavidos con nuestro uso del ocio, pues entenderíamos que cada segundo existe para aprovecharse. La sociedad moderna nos inunda con interminable burocracia, distracciones, entretenimientos futiles. Son formas planeadas para sentir que hacemos cosas, pero que en realidad nos debilitan. Cada quien necesita encontrar su balance y dibujar su límite para aportar sin restar a sí mismos ni a nadie.

En palabras de Mataji Shaktiananda, el tiempo debe ser siempre evolutivo. Así, próxima vez que te reconozcas en un momento de ocio, aquieta tu mente para ser receptivo y distinguir de cual lado del ocio te encuentras.

Fuentes consultadas:

  1. https://www.mundoclasico.com/articulo/39505/Ocio
  2. https://thewellbeingthesis-org-uk
  3. Diccionario de la Real Academia Española: https://dle.rae.es/ocio?m=form

14 comentarios

  • Nemia Martinez

    6 de septiembre de 2024

    gracias, gracias, gracias!

  • Miriam Sanchez Cuesta

    6 de septiembre de 2024

    excelentes articulos de gran contenido que animan a buscar una forma de vida mas placentera desde la espiritualidad misma.

  • Lourdes Ramos

    8 de septiembre de 2024

    Que agradable manera, tan fresca y clara de describir el agobio y distorsión que produce el ocio negativo y es evidente que ya sale de nuestras manos sobre todo en las generaciones jóvenes que les cuesta escapar de estás redes, que están aquí justo para distorsionar la mente y realidad de las nuevas generaciones, gracias

  • olga maria torres pitaluga

    10 de septiembre de 2024

    Excelente artículo el ocio ! Un momento de conexión e inspiración creativa ! Me encantó. Gracias 🙏🏼

  • David Campos

    10 de septiembre de 2024

    Cualquier actividad sin una revisión crítica es un peligro, aceptar la tendencia de muerte de los noticiarios, ver películas violentas sin entender la manipulación inherente para justificar una noción de justicia que nos convierte en agresores pasivos. El análisis de nuestras actividades de ocio previene la posibilidad de comprar energía destructiva para nuestra vida.

  • Gabriela Ramos

    10 de septiembre de 2024

    Buena reflexión! Es mas, debería ser parte de nuestra enseñanza disfrutar del ocio! Gracias Ivws por abordarlo tan bien!

  • Gabriela Ramos

    10 de septiembre de 2024

    Buena reflexión! Es mas, debería ser parte de nuestra enseñanza disfrutar del ocio! Gracias Ivws por abordarlo tan bien!

  • el chamico

    11 de septiembre de 2024

    El «momento de ocio» varía para cada persona, ya que es un espacio de descanso o desconexión de las tareas cotidianas. Según lo que expresas, podrías estar buscando comprender tu propio ocio desde una perspectiva más consciente, como lo sugiere la cita de Mataji Shaktiananda. Para saber cuál es tu momento de ocio, podrías reflexionar sobre cuándo te sientes libre de obligaciones y qué haces durante ese tiempo. A veces, el ocio puede ser tanto productivo como distractor; depende de cómo lo percibas y de si, como dices, logras «aquietar tu mente» para ser más receptivo y consciente de ese momento.

    ¿Cuáles son las actividades que te desconectan o relajan sin sentirte atado a una tarea? Tal vez allí puedas encontrar tu respuesta.

    Saludos mi muy querido amigo

  • Arturo Nuñez

    11 de septiembre de 2024

    Sin duda una gran reflexión. Tan difícil de identificar, y tan fácil de caer en el “otro lado”, especialmente cuando las herramientas de distracción están tan a la mano. Los mal llamados”Smartphones”, y las redes sociales que tan fácilmente nos atrapan.
    En fin. Difícil camino el que tienen las próximas generaciones.

  • Alejandra Araya Martínez

    11 de septiembre de 2024

    ONS.
    ¡Qué buen artículo! Muy completo y con una redacción fluida.
    Muchas gracias

  • Rosa Velasco Ruiz

    14 de septiembre de 2024

    Muy bueno, por fin entendí que es esto del Ocio, al cual no conozco, o le huyó, estaba algo equivocada. Viva el ocio

  • María Gloria Torres Mejía

    17 de septiembre de 2024

    Hermoso. Quien quiera que se considere espiritual se habrá planteado estas ideas que Ives ha mostrado aquí. Ojalá, como mínimo un 50% de la humanidad comprendiera esto y ya no fuese burlado de lo que nos venden como pan y circo… Muy bien explicado.

  • Joel

    28 de septiembre de 2024

    Que belleza. El elogio al ocio. Eres un Erasmus moderno. Gracias.

  • Nicolas Rocha

    2 de octubre de 2024

    genial, Muy buen blog, gracias.

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