LA UNIDAD, ETERNO PROPÓSITO – Especial N°7 ya disponible. Consigue tu copia aquí

Espiritualidad

EXPERIMENTAR EL VACÍO

Karen Álvarez | SKY México · 8 de febrero de 2024 · 3 min de lectura

EXPERIMENTAR EL VACÍO

Normalmente el concepto de vacío nos transporta al sentimiento de “falta de algo” o escasez, siendo relacionado con estados de tristeza y soledad profundas. Momentos en que la duda nubla nuestras percepciones, trayendo a superficie las famosas preguntas existenciales: ¿quién soy? y ¿qué hago aquí?

Sin embargo, en el marco de la meditación el vacío toma un significado distinto y casi polarizado, al referirse a todo un campo de potencialidades. La conciencia como un universo basto, dispuesto al descubrir del practicante.

Respecto a este tema Mataji Shaktiananda señaló en días recientes: “Y podrás sentir lo que Es, lo que sí existe… Divina suspensión. Espacio ingrávido. Conciencia en el hermoso vacío” [1].

Sus palabras nos sitúan en un espacio abierto, inmenso, libre. Guiándonos a un encuentro con “Lo que Es”. Podemos entonces inferir que el vacío no es la nada. Sino la experimentación de aquello que se encuentra más allá de “todo mal programa, toda falsa proyección, toda ilusión descontrolada” [1].

El vacío como conciencia en su más pura expresión, que el alma puede percibir cuando al menos por unos instantes disuelve el “yo”, para permitirse la fusión con “el Creador que Es”. Dándose así el regalo de conocerlo y poder reconocerse en él.

La línea budista nombra a ese vacío: vacuidad, siendo importante objeto de sus meditaciones. Gueshe Kelsang Gyatso maestro de la tradición Kadampa, explica que “la vacuidad no es la nada, sino la naturaleza real de los fenómenos; la verdad última”. También indica que meditar en la vacuidad es liberar nuestra mente de las concepciones y apariencias erróneas y convertirnos en un ser completamente puro [2].

Podemos encontrar aquí una interesante similitud, entre lo expresado por Mataji y Gueshe Kelsang, ambos nos indican que el vacío se encuentra más allá de la mente y el pensamiento. De las percepciones erróneas que podemos generar al guiar nuestra existencia únicamente por aquello que podemos entender desde el ego.

La meditación se convierte en el vehículo del espíritu para poder experimentar el vacío, cuando abrimos el corazón y nos entregamos con confianza a la práctica, el ser conquista poco a poco libertad de movimiento y es así que nos llevará a conocer más de “eso que somos”.

El regocijo del alma al dar con un espacio donde la calidez total la rodea es tanto, que la natural repuesta es volver. Volver cada vez que sea posible, creando un refugio, que nos ayuda a proyectarnos de una forma más equilibrada en nuestro caminar.  Paramahansa Yogananda se refiere a ese gozo del alma como “una cualidad consciente del Espíritu, que expresa su naturaleza esencial” [3] y que puede confortarnos de manera sostenida.

Es importante mencionar que este contacto con el vacío para transformarlo en espacio de alimento para el alma, se dará de forma gradual. Tal vez realizando varios intentos en los que únicamente logramos percibir el ruido interno y una variedad de pensamientos.

La perseverancia en la práctica es indispensable, así como un desapego al resultado. Entregarse confiando en que se está realizando la acción precisa para el desarrollo espiritual y permitir al alma hacer el resto. Permanecer receptivo y entregarse a la experiencia.

Cuánta belleza guarda el Ser, cuántos espacios de la conciencia esperan aun nuestro descubrir… Permanezca nuestro espíritu determinado a navegar la inmensidad de eso llamado “vacío”.

Fuentes:
[1] Conciencia en el hermoso vacío.
https://shaktianandama.com/2024/01/31/conciencia-en-el-hermoso-vacio/
[2] Verdad última, Vacuidad. https://kadampa.org/es/reference/vacuidad#:~:text=La%20vacuidad%20no%20es%20la,%C3%BAltima%2C%20tenemos%20problemas%20sin%20cesar.
[3] Paramahansa Yogananda habla sobre nuestra meta suprema: el gozo.
https://yogananda.org/es/blog/paramahansa-yogananda-habla-sobre-nuestra-meta-suprema-el-gozo

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en escribir.

Sigue leyendo