Cristóbal Rojas, pintor venezolano, nació en Cúa, Miranda, el 15 de diciembre de 1857, hijo del médico Cristóbal Rojas. Transcurrió su infancia durante la Guerra Federal (1859-1863), recibió de su abuelo paterno las primeras enseñanzas y el estímulo para el dibujo. Pierde a su padre a los 13 años y trabaja para contribuir con el sustento familiar. De manera autodidacta Cristóbal se entrega a la pintura en sus ratos libres.
En 1876 se produce un desolador terremoto, la familia Rojas queda en la miseria y decide irse a la capital. En Caracas trabaja y asiste a la Academia de Dibujo y Pintura. En 1881 realiza sus primeros lienzos, “Ruinas de Cúa” y “Ruinas del templo de la Merced”, y conoce al pintor Antonio Herrera Toro quien lo contrata como ayudante en la Catedral de Caracas y la Iglesia Metropolitana, logrando mayor soltura, dinamismo y un uso más amplio del color.
Participa en el Salón del Centenario de Bolívar (1883) con “La muerte de Girardot en Bárbula”, obtiene la medalla de plata, la compra del cuadro por el Estado y una beca para París. Estudia en la Academia Julian con Jean-Paul Laurens, comparte su estudio con Arturo Michelena, asiste asiduamente al Louvre y dedica gran esfuerzo a obras que destinará al Salón Oficial. Su obra se enmarca en el costumbrismo venezolano y el realismo, tal como se aprecia en “La miseria” (1886), obra que logra un reconocimiento, “El plazo vencido” (1887), “La primera y última comunión” (1888) y “El bautizo” (1889). A partir de aquí deja atrás los claroscuros y amplía la paleta cromática (“Dante y Beatriz”, 1889).
Aún enfermo sigue pintando, pero al empeorar y ya sin la pensión, regresa a Caracas en agosto de 1890 con “El purgatorio”, encargo del Cabildo Eclesiástico, falleciendo el 8 de noviembre.





