Este año se concretó un logro de significativo impacto para una mayor expansión de la consciencia en el continente americano. Nos reunimos un poco más de 200 almas despiertas para la celebración de uno de los eventos más importantes en la historia de la Escuela Valores Divinos (EVD); la instalación de un nuevo lingam, la presencia de la Fuerza Padre en Centroamérica, que coincidió además con el Mahashivaratri 2024.
Arribamos unos días antes del comienzo del retiro, previo al Shivaratri, para poder ser partícipe del karma yoga, del refinamiento de los espacios que, la Madre y un grupo de iniciados, llevaba más de un año ajustando. Se sabe que todo comenzó con un sueño, “un sueño verde”, que indicó la necesidad de instalar una presencia de Shiva en un lingam verde, en Uvita, Costa Rica.
Ese verde sería reflejo de la naturaleza tan presente y verde en ese espacio. Así fue como se encontró en Varanasi, el año pasado un hermoso lingam de jade, y se juntaron las personas con el conocimiento y la disposición necesarios para la restructuración del nuevo Ashram y la construcción de un hermoso templo circular, alto, abierto y airoso.
Pronto, al no tan pequeño grupito de Karma Yoguis, empezaron a unirse más y más iniciados, y comenzaron los eventos: nueve días y una noche de intenso trabajo interno.
Quienes han participado de algún evento o retiro de la Escuela saben que se da como una magia. Durante las largas y, en retrospectiva, rápidas jornadas, intentamos captar y comprender la energía y la cualidad del nuevo espacio, y, si bien sabemos que solo el habitarlo por más tiempo, nos puede ir llevando a un mejor entendimiento de su energía, podemos decir que lo que sentimos ahí fue libertad.
Cada Ashram de la Escuela se caracteriza por proyectar diferentes cualidades, y el fin último es impulsar al iniciado hacia su propia activación y consecuente transformación. Por ejemplo, el Ashram de Kashi, al encontrarse en la ciudad de Shiva, a minutos del Ganges, rodeado por innumerables templos y lingams, se impregna en el ser la cualidad de la Devoción. Así mismo, en el Ashram Caminantes del Amanecer, en la sede central, como propulsor de la disciplina interna. Cuenta con espacios dedicados a trabajar no solamente con la energía padre sino también de forma específica con la energía de la madre divina, de Hanuman, de Babaji, de Ganesha etc.
En el caso de el Ashram Caminantes del Atardecer, durante la instalación del Lingam de jade, se estableció la fuerza Shiva en su forma de Rudra – el Aullador – y tras aportes de parte de iniciados locales que ahondaron un poco en la historia de Costa Rica y de la formación del Jade, se pudo entender más cómo esta presencia se refleja en la cualidad de la composición del nuevo espacio.
De ahí que mi sentimiento se desarrolló hacia una percepción de libertad, incluso, sensación que se adquiere estando en el mar donde las olas furiosas buscan revolcarte, produciendo el perseverante y retumbante sonido, reflejando simbólicamente la imagen de la condición firme e implacable que invita a trabajarte internamente.
La noche de Shiva fue un glorioso llamado a la fuerza Shiva-Rudra, con su respuesta. Una celebración de logro y expansión. La escuela crece siempre. La conciencia Shiva promueve e intensifica otra oportunidad de crecimiento y desarrollo de consciencia en nosotros.
FOTO Simon De Franca





