El acto supremo de desmontar los azotes de otras vidas. Lo que arrastramos. Hace ruido, y no lo escuchamos, o no sabemos escuchar. El malestar se va permeando, aquí y allá, hasta que aceptas que el destino es inmodificable. Toleras lo intolerable. El karma se hace más enérgico. El alma va desafiando su esencialidad. El ser humano se banaliza y banaliza todo lo que lo rodea. Comienza a gestarse el patrón de los patrones, y el mayor conocimiento, que es el autoconocimiento, pierde el peso divino de su creación.
Fuerza, consciencia, energía, elevación. La Madre es todo y no hay cosa alguna sobre el planeta donde no esté definido la robustez de su energía. Nos aproximamos al Navaratri 2023, y es la brillante ocasión para entregarnos ante sus infinitas instancias. La Fuerza Shakti, existencia íntegra y plena. Está allí, y nuestra memoria ha de ser sutilmente estrujada, para que la fórmula, ese ardiente anhelo de Ser, nos oriente sin equívocos.
En el Ashram Caminantes del Amanecer, en todas sus expresiones, y en especial el Devi Mandir –espacio de luz consagrado a la Fuerza Madre– estamos más que listos, provistos del encanto y el amor necesarios para atender a las conciencias despiertas o no, en uno de los eventos espirituales más significativos del año, al encuentro de la estación transmisora de Luz, al encuentro con la realidad suprema que se manifiesta en la energía Shakti.
Ahora bien, más allá de las nueve noches de la Madre Durga, de la celebración milenaria, del bienaventurado ejercicio de acercarnos al potente vórtice energético, de asumirnos unos privilegiados porque ciertamente, nuestra estancia física vitaliza el alma –lo que no es menos también la impregnación a través de otras conexiones de la estructura digital contemporánea– emerge con determinación la figura de Mataji Shaktiananda, singularidad divina, suprema.
Su presencia convierte al de por sí un evento de gran trascendencia espiritual, en un nivel más alto en virtud a su elevada condición espiritual, a su estado de gracia, lo que representa como código y enseñanza, su fe y amor, su fuerza al alcance de todos. Sabiduría milenaria en tiempos actuales, porque ¿Qué puede ser más perfecto que el conocimiento que emana de una fuente original en el aquí y ahora? Hay bastante metafísica en esta interrogante. Alegorías racionales aparte, más allá de la imaginación creadora, definiendo y ajustando el devenir; convicción, voluntad, y disciplina mediante, está la iluminación.
Entre el 15 y el 23 de los corrientes, nos fundiremos con el cosmos, en esa hermosa odisea del alma, en alianza infinita con la Fuerza Madre, reconociéndonos en la Luz, así como en el origen estelar de nuestro diseño, que hemos soslayado por razones varias. En perfecta y sorprendentes sincronías estaremos, junto a la Madre, en experimentación absoluta, y expandiendo nuestra conciencia.
La diversidad específica del Amor.






Dios Madre ,es la maxima expresion del Amor,toda la naturaleza nos muestra la majestuosidad de su creacion.
Es maravilloso sincronizarnos con la energia,frecuencia y vibracion para ayudarle a nuestra Madre Tierra en su ascencion a la Quinta Dimencion.
Gracias por compartirnos esa sabiduria milenaria.