Por muchas razones siempre que estamos culminando un año, miramos hacia atrás, para tantear el recorrido, y permitirnos un balance. Porque, después del trayecto, ni hemos terminado un periodo ni hemos comenzado otro, simplemente continuamos la cabalgata de luz, obedecemos a un ramaje cósmico, con unas hermosas leyes, y ese itinerario no puede ser sino en modo evolutivo, constatando que toda circunstancia, por muy incómoda y beneficiosa que sea, es atribuida a nuestras formas de abordar lo interno y lo externo. La fuente principal de ese juego no es otro que el presente.
Desde allí se manifiesta todo lo que tenga que manifestarse, por eso mirar a futuro podría ser un ejercicio sofocante, cuando no ambiguo, en parte al constatar que la hasta ahora demostrada incorregible naturaleza del hombre, sin caer en generalizaciones, ratifica que no solo no es soberano, sino que no quiere serlo. Basta con mirar el horizonte de cosas sucedidas y por suceder, el piélago de conflictos que mora en el planeta, las guerras no declaradas en pleno florecimiento, su importancia en el desarrollo de la industria armamentista, los fines inconfesables de la pujante Inteligencia Artificial, y un sinfín de hechos que definen el ritmo de la pseudo ilustración contemporánea.
Nada sale de la nada, y es en el presente, el instante absoluto, el que nos acompasa, nos regula, donde experimentamos los indecibles, las sincronías. Y nos preguntamos ¿Qué nos espera en este 2024 que sea distinto a los últimos años en materia de armonía y paz interna? ¿De quién depende? La deuda con el presente está en saber dónde estamos parados, qué hacemos con la percepción de un despertar que, si no lo activamos en luz, optaríamos por una vida ordinaria, profana, sin sentido.
En el aquí y el ahora preanunciamos las urgencias que están a la vuelta de la esquina. No deliramos por el futuro, sino que nos resistimos al efecto que produce tanta inconsciencia envuelta en una poderosa cultura que reafirma los valores prohijados por el estatus, que van desde la productividad hasta el reconocimiento social. El miedo impuso sus categorías, y es obvio que es un síntoma de los tiempos. Poco hacemos para ver de dónde proviene tanta ansiedad.
En este número, ofrecemos tres lecturas, de tres apasionantes temas que quisimos abordar en perspectiva, y cerrar con ellos, la temporada de publicaciones del UpaniNews 2023: uno referido al complicado ejercicio de tomar posición frente a los hechos; los deberes humanos y los derechos divinos; y la fortaleza interna del hombre. Los tres breves ensayos se citan en un ideal común que postula la libertad, fruto de la voluntad por ser cada día mejores seres humanos y lo que es más importante, seres espirituales.
El condensado de tanta imprudencia, eso que palpamos a diario sin perder la capacidad de asombro, en esa guerra abierta y encubierta de creencias, de religiones y de intereses, contribuye a amplificar la pandemia del desamor (Mideros) es también un diseño de patología extrema. En esa cosmovisión, el ser humano da sus batallas, y soslaya la sustancial. Se ha luchado loablemente por defender los derechos frente al usurpador, pero no se lucha por liberarse de la opresión de nuestra propia ignorancia (Giordanelli).
Visto así, no hay razones para evitar sanar la deuda con el presente. El combate para restituir el Amor en nosotros mismos, es la que damos en cada instante para disolver los residuos kármicos negativos tanto personales como familiares (Olmos), una tarea suprema que merece ser experimentada en todas sus dimensiones.
Finalmente, de este nuevo lapso, esperanzas más, desesperanzas menos, y sin perder de vista lo que ésta significa para el pensamiento védico en cuanto a que la esperanza es la mayor tortura que existe, y la desesperanza la gran felicidad, capitalicemos las energías que hemos cultivado bajo las impregnaciones del amor, y recordemos siempre, un categórico principio de la Madre Shaktiananda: “No pierdas rumbo de ti, aunque el vuelo se te dificulte”.
Feliz año y un auspicioso 2024






Gracias por sus lecturas, son muy buenas .
Felicidades y muy buen 2024 !!