Tanto que el ser humano se ha negado a transformarse, que cuando decide hacerlo, se le complica el ejercicio, pero no se detiene en su avance, en tanto y cuanto, una prueba superable, como un ensayo de fuerza de voluntad que arrecia de manera auspiciosa, una imagen primordial de esa verdad que se funde con su naturaleza. Sí, la experiencia del despertar, para comprender y discernir en este presente donde los instantes nos llevan, sin precipitarnos, a la prueba de fuego más trascendente de estos planos: la autorrealización.
La Escuela Valores Divinos -guiada por la Madre Shaktiananda- es, en términos sencillos, es un espacio desde donde se invita y se fomenta, al desarrollo de la consciencia, de manera gradual, circunstancias de aprendizaje que acompañan al estudiante en su propio despertar en luz. Al ser un sendero de autorrealización, los recursos para ese sostenimiento y evolución, define uno de los factores más preponderantes de tu propia aventura: la transformación.
Tal es el concepto de expansión de consciencia que delinea esta instrucción de amor, que ofrece la EVD, que los ritmos de florecimientos y progresos internos, de cada quien, los determina la naturaleza intrínseca de ese propósito para el cual estás diseñado, que no es otro que la Unidad. Una radiante agenda que pormenoriza principios y nociones que son vitales para organizar la verdad en tu ser, así como hacer que en ti veas tu propia divinidad.
Un viaje interno de asistencias múltiples, cuyos códigos evolutivos, de milenaria data, exploran tus percepciones y sensaciones, sobre la base de tu estado de consciencia, y para ese impulso cardinal, la EVD, aunque modela unas Enseñanzas espirituales inéditas en los anales del pensamiento védico contemporáneo, la adapta a los tiempos, obra sobre un constructo de luz puro, natural, honesto.
No es el misterio lo que traza el recorrido del aprendizaje, sino el interés del individuo por comprender y comprenderse, por catapultar y catapultarse, en un legado que le es inherente como ser espiritual, en virtud, de que una vez despierto, la EVD dispone de las sutiles herramientas para que el entendimiento se funda, se una, con la experimentación, como uno de los propósitos e imperativos capitales del ser.
La sabiduría milenaria donde se sostiene la organización, así como en su patrimonio de luz y amor que ha solidificado en los últimos años -y como en el viejo cuento céltico, donde una reina cautivada le pregunta al gigante, donde tiene guardada el alma- interpreta que en el estudiante mora todo el ocaso y la aurora para convertirse en un héroe de su búsqueda, de su esplendor, y activar su potencial genético, que ha estado allí, aguardando el llamado del ser.






Razones mil de mi respeto en concepción de mi vida, con los demás y nativamente con los valores paternales y humildes de mis padres marcaron mis largos pasos de dudas y errores en mi formacion de vida. Filosofar me interesa por que el sendero de mis triztezas humanas me pesan y abaten,que mtigo con oración y a veces con lágrimas que mi corazón le dicta en su valor de vida que soy un ser que merece mejorar el balance de vida en este mundo.