La muerte es el capítulo final de la historia de toda vida orgánica independientemente de cómo se haya vivido. Tanto el alma del rico, como la del pobre, la del sabio o el ignorante, la del dormido o el iluminado, en un momento dado tendrá que abandonar el cuerpo que habita. “La muerte es el final seguro para quien ha nacido. Pero es igualmente seguro que quien ha muerto ha de renacer. Así pues, no deberías afligirte por lo inevitable.” (El Bhagavad Gita, 2-27) Así que, siendo inevitable para todos, la diferencia entre unos y otros al momento de morir, solo estaría en la conciencia con que la asumamos.
Recientemente en Colombia, surgió un debate sobre este tema, que no tendrá jamás reposo dado el conflicto que genera su propia intencionalidad. La neogranadina Martha Sepúlveda, en un estado probo, intachable, de salud mental consciente, exigió morir dignamente a través de la aplicación de la eutanasia, pero un Comité Científico Interdisciplinario para el Derecho a Morir con Dignidad, (porque no era una enfermedad terminal) canceló el procedimiento, y según el abogado de Sepúlveda, Lucas Correa, violaron el derecho de la paciente.
«Otros sostienen que la eutanasia
no es exclusivamente una decisión
individual, si no que tiene una repercusión
sobre los familiares y la sociedad en general»
Con el fin de experimentar una muerte digna se propone la eutanasia: el acto de provocar intencionadamente la muerte de una persona que padece una enfermedad incurable para evitar que sufra. Por un lado, están quienes abogan porque sea el individuo el que justifique su negativa a vivir en lugar de dejar que la sociedad decida las acciones necesarias para obligarlo a vivir. Otros sostienen que la eutanasia no es exclusivamente una decisión individual, sino que tiene sobre todo una importante repercusión sobre los familiares y la sociedad en general.
Sin embargo, quien nos podría garantizar una muerte digna si no somos nosotros mismos, ya sea que la precipitemos o la recibamos con los brazos abiertos, pues al “Igual que desechamos ropa vieja y nos ponemos ropa nueva, el Ser encarnado desecha cuerpos viejos y entra en cuerpos nuevos.” (Bhagavad Gītā 2.22). Si aceptamos que la vida y la muerte son dos aspectos de la experiencia del alma en su proceso de evolución, podemos abordar este debate desde un punto de vista trascendental.
La eutanasia vista como una forma de suicidio asistido nos lleva a considerar el planteamiento del filósofo Alber Camus, quien sostenía: «No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio». De allí surge la pregunta de si el suicidio o la eutanasia son una solución al problema de la vida misma, y no solo una respuesta perversa a una vida que ha salido mal. En este sentido cabría preguntarse además, si , ante una enfermedad terminal, se debería obligar a la persona a sufrir hasta el último momento, teniendo en cuenta que el uso de analgésicos solo suprime el dolor físico mas no el estrés emocional y espiritual ante la inminencia de una muerte no deseada.
«La clave para una muerte realmente
digna, estaría en el grado de consciencia
con que vivamos ese momento»
El terminar con la propia vida ha sido percibido en el mundo occidental, desde la antigüedad, como un acto antinatural. En la Grecia Antigua era rechazado por filósofos como Hipócrates y Aristóteles y estaba penalizado en muchas ciudades griegas negándosele al suicida los honores funerarios, Sin embargo otros filósofos como Platón lo consideraban aceptable bajo ciertas circunstancias como en el caso de enfermedades irrecuperables, cuando era decretado por el estado como castigo, ante una desgracia personal extrema e inevitable o como resultado de la vergüenza de haber participado en acciones manifiestamente injustas.
El cristianismo, después de convertirse en la religión oficial del Imperio Romano, lo consideró como una obra de Satanás, excomulgando a los suicidas (como si los muertos pudieran comulgar) y prohibiendo su entierro en los campos santos. Sin embargo, en sociedades gnósticas cristianas medievales como la de los Cátaros, cuando una persona se encontraba padeciendo una enfermedad incurable, era aceptable que practicara la Endura. Esta consistía en dejar de consumir bebidas y alimentos voluntariamente con el fin de que de forma natural se acelerara el proceso de la muerte.
En el hinduismo, el suicidio es considerado espiritualmente inaceptable y el equivalente a asesinar a una persona, siendo una violación muy grave del código del ahimsa, la no violencia. Sin embargo, se acepta el derecho a terminar con la vida a través de la práctica no violenta de ayunar hasta la muerte, la Prayopavesa. Esta práctica está reservada solo para los yoguis de edad avanzada que no tienen responsabilidades mundanas ni apegos en la vida y que son capaces de morir conscientemente.
La clave para una muerte realmente digna, independientemente de la forma en que lleguemos a ella, lo cual en última instancia es una decisión personal, estaría en el grado de consciencia con que vivamos ese momento. En el Bhagavad Gītā, Krisna le revela a Arjurna que “aquel que, llegada la hora de su muerte, abandona su cuerpo con su pensamiento puesto en Mí, en verdad viene a Mí y se hace uno en Mí.” (Cap. 8.5). Teniendo esto en cuenta, se podría decir que cualquier otra forma de morir, asumida desde el punto de vista de la trascendencia del alma, sería indigna.
Tanto la muerte del suicida, como la del enfermo terminal que la delega en otros, así como la de la inmensa mayoría de las personas que llegan a ella sin la consciencia de la trascendencia de ese momento, estarían en la misma categoría. Aún en el caso de una muerte violenta, el nivel de consciencia con que la vivamos hará la diferencia tal como nos lo demostró Mahatma Ghandi. Sus últimas palabras tras recibir los disparos que sesgaron su vida fueron: “He Ram” (“Oh, Dios mio”) desplomándose con una mano en puño y la otra en la mejilla en señal de perdón hacia su asesino.
Fuentes consultadas
https://www.loscataros.com/vida-y-muerte-en-la-religion-catara/»>https://www.loscataros.com/vida-y-muerte-en-la-religion-catara
https://dmd.org.co/muerte-digna/
https://www.redalyc.org/journal/875/87558347003/html/ https://www.bbc.co.uk/religion/religions/hinduism/hinduethics/euthanasia.shtml
https://de10.com.mx/top-10/gandhi-las-ultimas-palabras-del-lider-asesinado-por-su-propio-pueblo






Tema muy interesante, gracias por su exposición. ONs