Juana María de Vega y Martínez, activista y filántropa española, nació el 7 de marzo de 1805 en La Coruña, Galicia. Hija de un exitoso empresario y de una ávida lectora, recibió una educación privada bajo los principios liberales de la Ilustración: gramática, aritmética, francés e inglés, además de los saberes domésticos, dibujo, música y baile.
En 1820 presenció el paso del general navarro Francisco Espoz y Mina y su comitiva, un campesino de ideas liberales convertido en héroe por su desempeño militar que ocuparía el cargo de Capitán General de Galicia. Se casaron en 1821 y tras la consolidación absolutista de Fernando VII, él se exilió en Inglaterra (1823) donde Juana lo alcanzó (1825).
Regresaron a España (1833), el general participó en la guerra carlista, ocupó la Capitanía General de Cataluña (1835) y en 1836 De Vega enviudó y recibió el título de condesa de Espoz y Mina. Volvió a La Coruña, su casa se convirtió en el centro de encuentro de la comunidad liberal, incluyendo notables que iban de paso. Ejerció como aya de la reina-niña Isabel II y su hermana la infanta María Fernanda (1841-1843), de regreso continuó el activismo liberal, colaboró en la redacción de las memorias del general Espoz y Mina, y escribió su “Historia Interior del Palacio”.
Fue mecenas de un joven violinista, aceptó encargarse, con la Asociación de Señoras, del hospital provisional habilitado durante la epidemia de cólera y del nuevo orfanato. Contribuyó con los Juegos Florales 1861 que originaron el Resurgimiento, recuperación del gallego en la literatura, apoyó a Concepción Arenal en sus labores sociales y humanitarias y luchó por un Hospital Psiquiátrico moderno que se concretó póstumamente.
Falleció el 22 de junio de 1872 dejando una herencia para constituir una Fundación dedicada al desarrollo del área rural de Galicia.
Fotografía: https://www.lavozdegalicia.es/default/2019/03/07/00121551958862345668598/Foto/juanadevegaok.jpg.





