En el mundo actual existe un gran distanciamiento entre el pensamiento, la palabra y acción. A nivel colectivo predominan intereses los cuales hacen que las acciones se encuentren enfocadas en poder y consumismo, y esto ha sido, prácticamente, el paradigma cognitivo, si vale el término, durante siglos, que ha impactado en la humanidad. ¿Cuál es la solución para degradar esta convicción, esta terrible contrariedad? El hombre busca resolver, a través de congresos y foros, y la inconsciencia sigue su curso.
Ejemplos sobran; terremotos en lugares inconcebibles, inundaciones por todos lados, heladas, calores extremos, épocas de calor o lluvia anticipadas, etcétera. Los países no ceden al consumo, y menos, buscan solucionar los problemas ya que eso implicaría una desventaja frente a países con los cuales se compite. De ahí la consecuencia de ver tanta miseria, tanto incremento de trastornos mentales. Según un enfoque del existencialismo contemporáneo, ¨solamente cuando actuamos y pensamos de manera racional, es cuando en verdad nos sentimos felices y efectivos¨.
Es importante llegar a un equilibrio entre nuestros pensamientos y acciones. Previo a una acción siempre viene el pensamiento racional y mayormente irracional. Nuestros pensamientos se encuentran asociados con nuestros contenidos (karma). Por ejemplo, si me intoxiqué comiendo algo, es normal que rechace esa comida. Ahora, muchas veces olvidamos episodios traumáticos o estresantes, a esto se lo conoce como amnesia disociativa. Es importante comprender que podemos olvidar, sin embargo ese hecho traumático o estresante va a influenciar nuestros pensamientos y obviamente, después serán la consecuencia de nuestras palabras y/o acciones.
No solamente es necesario la coherencia entre pensamiento y acción, es necesario tener claridad en el pensamiento, tener una consciencia elevada. El pensamiento irracional nos lleva a una neurosis, según el iniciador del enfoque terapéutico racional–emotivo, Albert Ellis, una neurosis consistirá en la conducta estúpida de una persona no estúpida. 1
Por lo tanto, el mundo y el ser humano se encuentra en crisis por su inconciencia por un lado, y por su incoherencia por el otro. Muchas veces podemos tener clara la parte teórica, pero en la práctica no logramos unificar nuestros pensamientos con nuestras acciones. Es importante comprender que cuando pensamos una cosa y hacemos lo contrario, le estamos dando fuerza a frecuencias de baja intensidad que nos distancian del ser. Nos viene la culpa, la vergüenza y el ego disfrazado de otras emociones que nos alejan de nuestra esencia de Luz. Es la coherencia y consciencia lo que evita la tan cotidiana contradicción que domina las acciones en el aquí y ahora.
¿Qué podemos hacer? ¿Cuál es la solución? Dos palabras: Acción consciente. Afortunadamente tenemos en este mundo ejemplos y referentes de lo que esto significa, que han profesado lo que han pensado y hablado, han mantenido coherencia, consciencia y han sabido actuar. Muchas veces se los conoce como santos, como iluminados, como avatares; seres que actúan de manera inmediata, de acuerdo a su supraconciencia.
Es importante buscar que cada momento sea evolutivo, generarnos instantes en las cuales nuestras acciones se encuentren cada vez más enfocadas en nuestro Propósito Mayor, es importante generar acciones lumínicas por medio de la transformación de todo lo que no depara al Ser.






Muy interesante.
Ovargas126i@gmail.com