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Consciencia

LA IRA, UNA GRANADA SIN ESPOLETA

Rafael Giordanelli | Sky Venezuela · 2 de mayo de 2024 · 4 min de lectura

LA IRA, UNA GRANADA SIN ESPOLETA

Relata un cuento budista, que un monje salió de su monasterio, tomó un bote y se fue a un lago dispuesto a meditar en la soledad de las aguas. Ya en su bote, en el centro del lago, en silencio y con los ojos cerrados, sintió que otro bote golpeaba el suyo, se molestó, pues perdió su concentración. Aún con los ojos cerrados e intentándolo de nuevo, sintió otro golpe y su ira empezó a despertar, cuando abrió los ojos para reclamar muy enojado al barquero agresor, pudo ver que el otro bote estaba vacío. Entonces, el monje se iluminó, pues entendió que la ira solo habitaba dentro de él.

En el plano físico, la naturaleza es necesariamente violenta en sus inicios, remontémonos primigeniamente, a la gran explosión o Big Bang. El hecho de que un león en la selva africana persiga y de cacería a una presa, es un acto violento, mas no violatorio en sí, porque no rompe el equilibrio natural establecido en el reino animal, muy por el contrario, es una acción instintiva, que mantiene el equilibrio ecológico. 

En este orden de ideas, la erupción de un volcán, el[R1]  choque de dos nubes eléctricas, la caída de un rayo, la formación de un huracán, un tsunami, un terremoto, los actos salvajes y crueles de las primitivas tribus, son eventos enmarcados en los ajustes primarios de la mecánica de la vida.

La ira, en cambio, es una pasión que nace como odio, en el ego del hombre, proveniente de los más bajos instintos animales y desemboca en terribles consecuencias, histeria, guerra, muerte. A comienzos de la humanidad, según el Génesis, Caín asesina a su hermano Abel. Corresponde al ser humano consciente, evolucionar hasta lograr la paz y el equilibrio armónico necesario para producir la Luz y proseguir su camino de ascensión.

 En el gran Maharishi Patanjali, dejó muy claro en sus Sutras, el voto de Ahimsa o “no violencia”, como un aspecto de los cinco Yamas u observancias de un yogui. No podría exigirse a un ser consciente tal actitud, si ésta no fuera de orden natural. Se dice que, ante la multitud enardecida por el disparo directo al Mahatma Gandhi, éste mortalmente herido, solo pronunció una palabra: Ahimsa.  Jesús, en la agonía de su tortura dijo; “Perdónalos Padre, pues no saben lo que hacen”

La tradición eclesiástica contempla la ira como uno de los 7 Pecados Capitales. ¿Es correcta la traducción bíblica “La ira de Dios”? ¿Actuó Jesús con ira al expulsar a los mercaderes del templo, o más bien con determinación?  Trascendido el concepto de pecado, la ira es una de las más fuertes y negativas pasiones del hombre.

¿Se puede accionar enérgicamente sin ira? ­En la trimurti védica, la fuerza divina conocida como Shiva, es el poder que destruye lo negativo, su acción, es energía trasformadora.  La Diosa Kali, se representa intimidante y agresiva frente a cualquier peligro exterior o interior, como las amenazas del ego. En el Bhagavad Gita, Krishna insta a Arjuna a combatir desde el amor y el entendimiento, como en los casos anteriormente citados, no desde la ira. ¿Quién gana una batalla, el más enfurecido o el más inteligente?

El mejor consejo es la prevención. Nos dice el Dalai Lama: “Es importante que los practicantes espirituales adopten cierta prevención contra emociones fuertes como la ira, la pasión y los celos, y se dediquen a frenar su aparición. Paramahansa Yogananda dice: “Cuando estés iracundo nada digas, considérala como si fuese un resfriado, y destrúyela”

En estado de ira, el corazón se acelera, las manos sudan, la presión se altera, el razonamiento se nubla y la respiración se vuelve totalmente irregular, confinada a la parte alta del pecho. Para encontrar de nuevo la calma, se recomienda sentarse con la columna vertebral recta, practicar la respiración completa yogui, que consiste en inhalar por la nariz de forma ascendente desde el abdomen, o parte baja, pasando por la parte central o pecho y finalmente a la zona alta o clavicular, retener el aire por breves minutos y descender la exhalación de camino inverso, repetir el proceso al menos seis veces.

Las formas de alimentarnos pueden contribuir en una conducta agresiva o pacífica. La alimentación tamásica, basada en consumo de carnes es de baja frecuencia y fomenta la pesadez, la torpeza y la agresividad, que también es exaltada por el consumo de bebidas alcohólicas. Una dieta vegetariana o Sátvica, sutiliza el organismo físico, las emociones y la mente. A esto se refieren las gunas, en los antiguos textos védicos, tal como afirma el autor español Ramiro A. Calle, en su libro “La sabiduría de los grandes yoguis”, las gunas se manifiestan en el mundo externo, pero también lo hacen en la vida psíquica

 Por último, quisiera mencionar el tema del Karma, o la ley de causa y efecto, a través de una observación del Dalai Lama: “La ira no se puede vencer con ira. Si una persona muestra ira ante ti y tú respondes con ira, el resultado será desastroso”.


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4 comentarios

  • Luz

    3 de mayo de 2024

    Hola, me encantó la publicación, una sabia enseñanza para que cada uno desde el consciente la comencemos a practicar

  • FRANCISCO LOREDO SEGURA

    10 de mayo de 2024

    MUCHAS GRACIAS POR ESTA ENSEÑANZA.- POR SUPUESTO QUE LA PONDRE EN PRACTICA A PARTIR DE ESTE MOMENTO.
    VA DE REGRESO UN AFECTUOSO SALUDO Y UN GRANDE ABRAZO.

  • Patricia

    13 de mayo de 2024

    la ira: tan cerca, tan dentro, tan … dañina. Tan inhumanamente humana.

  • Iris Beatriz Arends

    17 de mayo de 2024

    Mucha Sabiduría en este texto sobre la Ira. .Considero la ira al igual que rabia como unas de las emociones que más afectan nuestro sistema inmunologico y a nuestro corazón. Me gusto mucho Gracias

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