Adela Zamudio Ribero, escritora, educadora y activista boliviana, nació el 11 de octubre de 1854 en Cochabamba. Con un año, la familia regresa a su casa en Corocoro, La Paz. Pasó su infancia compenetrada con la naturaleza y el paisaje del altiplano. Estudió hasta el tercer grado básico, nivel permitido a las mujeres, y continuó su formación intelectual mediante una ávida lectura que incluyó autores como Balzac y Stendhal.
Era un espíritu libre y rebelde que mantenía severos principios morales y éticos, antagonizaba la hipocresía y el dogma religioso y social, así como el conservadurismo masculino. Abogó por la educación femenina, la educación laica y la separación Iglesia-Estado. Su pensamiento quedó manifiesto en sus escritos y en su labor docente y, a pesar de las críticas y ataques recibidos, siempre defendió su postura.
A los 15 años publicó su primer poema, “Dos rosas”, bajo el pseudónimo de Soledad, e inició la colaboración con El Heraldo. Aún con limitaciones, comenzó enseñando en la escuela donde estudió, luego fundó una Academia de Dibujo y Pintura para niñas y fortaleció la educación femenina en los años de escolaridad permitidos. En 1899 ingresó en el escalafón magisterial y en 1905 fundó y dirigió con severa disciplina la primera escuela femenina en Cochabamba.
Como escritora, sus “Ensayos Poéticos” (1887) entusiasmaron a críticos y lectores y el Círculo Literario de La Paz la nombró “Socia de Honor”. Publicó también la novela epistolar “Íntimas” y el poemario “Ráfagas” (ambos 1913), siendo sus poemas más destacados “¿Quo Vadis?” y “Nacer hombre”. Póstumamente se publicaron siete libros de poesía y cuentos. También escribió ensayos pedagógicos y políticos y piezas de teatro.
Considerada máxima exponente de la cultura boliviana, falleció el 2 de junio de 1928. El 11 de octubre se celebra el Día de la Mujer Boliviana y en 2006 se creó el Premio de Cuento Adela Zamudio.
Fotografía: https://elpais.bo/img/images_1200/contents/2024/10/11/748d7483-30f6-4fd1-8493-d77a741862c2.jpg.






¡Claro que sí! Esta nota sobre Adela Zamudio es tan completa que casi parece una biografía de La Soledad de las Dos Rosas *ella*. Me sorprendió que alguien pudiera meter tanto dogma y conservadurismo masculino en una sola vida sin morir de la risa. Y qué decir de sus 15 años publicando bajo el pseudónimo Soledad… ¡menuda forma de empezar a soltar la soledad de las dos rosas! Impresionante cómo fundó escuelas y ganó premios sin siquiera llegar al quinto grado básico. Si la vida te da rosas… ¡siembra académias! Un verdadero icono boliviano que demuestra que la rebeldía y la lectura son la mejor combinación para no solo escribir poemas, sino también para cambiar el mundo (¡o al menos la educación femenina en Cochabamba!). ¡Qué fuerte, Adela!