Para todos nosotros, que estamos experimentando la vida en cualquiera de sus etapas, nos es menester atender nuestro contenido interno, ya que es parte fundamental del proceso evolutivo de un individuo encarnado en este plano, sea cual sea el nivel de conciencia actual o entendimiento de sí mismo, ya que al final todos buscamos desarrollarnos, avanzar y evolucionar.
Como bien abordó Nietzsche en “El caminante y su sombra”, que tan solo es un diálogo consigo mismo, con su sombra, sobre largos paseos en el bosque y en las montañas. Nos muestra que hay un lado de nuestra personalidad que está oculto, pero nos acompaña a todos lados, y clama por nuestra atención.
¿Qué es la sombra?
Todos tenemos un lado reprimido de nuestra personalidad, el cual ha sido representado por el arquetipo de la sombra en la teoría junguiana. El propio Jung explicó que existen diferentes tipos de sombras y que un modo de alcanzar el bienestar, la sanación y la libertad personal es haciéndolas conscientes, enfrentándonos a ellas, aceptarlas e integrarlas es la mejor forma de poder trascenderás.
No podemos ser seres perfectos sino completos, integrando nuestros polos opuestos en vez de negarlos, para lograr el equilibrio y llegar a un estado de unicidad y armonía. Si los escondemos, esos demonios internos adquieren mayor ferocidad y si los silenciamos nos acabarán controlando, proyectando sobre los demás en muchos casos una imagen de nosotros mismos que no nos gusta.
“Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”. Jung.
-La Sombra Personal. La parte evolutiva, cuyo propósito último es positivo, reintegrarse con todo su poderoso potencial a nuestra vida consciente, una vez hayamos asumido su existencia, reconociéndola como parte legítima de nosotros mismos lo que incluye, como recurso personal, la auto aceptación. Nuestra sombra personal contiene todo tipo de capacidades potenciales sin manifestar, cualidades que no hemos desarrollado ni expresado. Es la que llevamos todos con nuestras pequeñas frustraciones, miedos, egoísmos y dinámicas negativas más comunes.
-La Sombra Impersonal. La parte involutiva, que representa la suma de todas nuestras fuerzas destructivas, tanto hacia fuera como hacia dentro de nosotros mismos, y cuyo propósito fundamental es, en esencia, alimentarse de por vida de nuestra energía emocional negativa, que fue la que en origen le creó su existencia. Contiene la esencia de la maldad más arquetípica, la que acompaña a los genocidas, asesinos despiadados, perversos, etc.
“Desafortunadamente no puede haber ninguna duda de que el hombre es, en general, menos bueno de lo que se imagina a sí mismo o quiere ser. Todo el mundo tiene una sombra, y cuanto más oculta está de la vida consciente del individuo, más negra y densa es. En todo caso, es uno de nuestros peores obstáculos, puesto que frustra nuestras intenciones más bien intencionadas”.
Una forma de detectar nuestra sombra es a través de los excesos.
A continuación, algunas modalidades diferentes de excesos para descubrir a la sombra en nuestra vida cotidiana:
- Sentimientos exagerados y juicios contra los demás.
- Acciones impulsivas o inadvertidas.
- Sentirse humillado o victimizado.
- Relaciones en las que provocamos el mismo efecto desestabilizador a diferentes personas.
- Enfados desproporcionados o expresiones de superioridad.
- La atracción a lo morboso, accidentes y noticias malas.
“Que la sombra se convierta en nuestro amigo o en nuestro enemigo depende en gran parte de nosotros mismos… La sombra no es siempre, y necesariamente, un contrincante. De hecho, es exactamente igual a cualquier ser humano con el cual tenemos que entendernos, a veces cediendo, a veces resistiendo, a veces mostrando amor, según lo requiera la situación. La sombra se hace hostil sólo cuando es desdeñada o mal comprendida”. Marie-Louise Von Franz.
¿Cómo se relaciona la sombra con el ego?
Como en alguna ocasión señaló el psicólogo Fritz Kunkel, el mal no hay que buscarlo en la sombra, sino en el ego. Aunque lo sombra ha sido defenestrada colectivamente, conviene recordar que ella no siempre es el mal, ya que es lo opuesto al ego. Por algo Jung decía que la sombra es 90% oro puro, lo cual dice mucho de lo nutritivo que es siempre que la reconozcamos, la aceptemos y la sanemos. Lo que se ha reprimido contiene energía que puede ser utilizada a favor.
“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad”. Carl Gustav Jung.
El ego es el responsable de crear la sombra, ya que reprime aspectos de nuestra personalidad y llena un compartimiento inconsciente condicionado por diversos factores morales, sociales, culturales, religiosos, familiares, sobre las formas en las que debemos o no debemos comportarnos, pensar, sentir o incluso auto concebirnos, de acuerdo con una escala de valores en particular, con la cual nos sentimos o no identificados, según los filtros que desarrollamos a razón de nuestra experiencia de vida.
“La sombra encarna a todos los aspectos ocultos o inconscientes de uno mismo, tanto positivos como negativos, que el ego reprime o nunca ha reconocido” Jung.
Digamos que hay partes internas que nos resultan inconcebibles por su antagonismo con la visión de uno mismo y la predominancia de nuestra personalidad según él filtro de nuestra mente.
La clave hacia el despertar de la ilusión del ego está en la Integración de las partes.
“Si quieres que algo se junte, debes dejar que primero se separe, si quieres que algo disminuya, debes dejar que primero aumente”. Lao Tse, Tao Te Ching.
Conclusiones:
Ahora bien, vamos a ir un paso más allá de lo expuesto anteriormente… ya que al buen indagador le podría surgir la siguiente interrogante ¿De qué nos sirve sanar nuestra sombra si mientras exista el ego, este va a seguir reprimiendo algunos aspectos de nuestra personalidad, generando incansablemente un sin fin de nuevas sombras?
Y estaríamos en lo fundamental, ya que el foco debería ser disolver nuestro ego, dado que es el ingeniero, gran arquitecto y constructor de nuestra sombra.
La ecuación es simple, a menor ego menor sombra. Esto erradica el problema de base. Por lo tanto, la tarea primordial será siempre disolver nuestro ego y ponernos al servicio del Ser. ¿Cómo? Mediante la guía de un Ser realizado, un Maestro iluminado, y con las herramientas de ascensión adecuadas y la voluntad activa, es posible.
Aplícate tu propio bálsamo.
Proclama por doquier tu enfermedad.
Eso te restablecerá.
Cuanto más emplees este tratamiento
más digno y más sabio te harás.
Y recuerda que, si crees que en este momento
no tienes ningún defecto,
te convertirás de inmediato
en el artífice de tu propia desgracia.
Rumi
Fuentes:
https://lailuminacion.com/la-sombra-encarna-y-el-ego-reprime/
https://lamenteesmaravillosa.com/arquetipo-de-la-sombra-lado-oculto/
https://www.psicoadapta.es/blog/que-es-la-sombra-personal/






Gracias por este artículo! Que importante tener este tema presente…y nada mejor que así, desmenuzado, claro, ejemplificado.