Ingmar Bergman, cineasta, director de teatro, guionista y productor de cine, teatro y televisión sueco, nació en Upsala el 14 de julio de 1918. Hijo de un pastor luterano, creció bajo el influjo de conceptos como pecado, castigo, perdón, confesión, misericordia y la figura de Dios, generándole una angustia existencial que reflejó a lo largo de su obra. Se licenció en Literatura e Historia del Arte en la Universidad de Estocolmo, dirigió el grupo de teatro universitario y los teatros municipales de Helsingborg y Malmö.
En los años 40 trabajó como asistente de dirección del Teatro de la Ópera Real de Estocolmo especializádose en Ibsen y Strindberg, y fue nombrado Director General en 1963. En paralelo escribía guiones cinematográficos para Svensk Filmindustri, rodó su primera película (Crisis, 1946) y realizó adaptaciones para Lorens Malmsted que recibieron reconocimiento del público y la crítica.
Su proyección internacional inició con “Sonrisas de una noche de verano” (comedia, 1956, ganadora en Cannes), se consolidó en los 60 y se extendió hasta los años 80. Su producción fílmica consta de 50 películas y ha sido clasificada en cinco períodos: juventud/impresionista (1944-1948), psicológico (1948-1955), simbólico (1956-1963), crítico (1964-1980) y genealógico (1981-2007).
Su estilo es de ritmo lento, planos comedidos y pureza de imágenes. Predomina el abordaje de temas existencialistas, el alma, las relaciones humanas, Dios, la muerte, los sentimientos, vidas que terminan en locura, en muerte o en la revelación que cambia su rumbo.
Entre sus filmes más emblemáticos están: “El séptimo sello”, “Fresas salvajes”, “Persona”, “Gritos y susurros”, “Secretos de un matrimonio” y “Fanny y Alexander”. Ganó 20 premios (Óscar, Cannes, Venecia, Berlín y Círculo de Escritores Cinematográficos) y recibió distinciones como el Premio Goethe.
Murió en la Isla de Farö el 30 de julio de 2007.





