Georges Claude, químico y físico francés, nació el 24 de septiembre de 1870 en París. Estudió en la Escuela Superior de Física y de Química Industriales de París y trabajó como asistente del inventor alemán Carl von Linde, quien realizaba investigaciones sobre la licuefacción del aire y su separación en oxígeno, hidrógeno y gases inertes o nobles.
Claude se dedicó a experimentar con los gases inertes aplicándoles corriente eléctrica dentro de un tubo de vidrio, descubriendo que producen luces de colores. Ramsay y Travers ya habían descubierto el fenómeno (1898) sin trascender, pero Claude le dio utilidad.
En 1902 desarrolló un sistema eficaz de licuefacción del aire (sistema de Claude) y, asociado a Paul Delorme, fundó Air Liquide (hoy una multinacional), produciendo toneladas de hidrógeno líquido, oxígeno, argón y subproductos como el neón y el criptón. El neón produce el color rojo-naranja, el argón el azul y el criptón el verde, y Claude los convirtió en las “luces de neón”.
Hizo demostraciones (1910), las patentó (1915) y las llevó a EEUU (1920) donde rápidamente se difundió su uso en avisos comerciales. La novedad se expandió a nivel mundial transformando el ambiente y la fisonomía de las grandes ciudades. De las luces de neón se derivaron las lámparas fluorescentes y las pequeñas lámparas para televisores.
Otros aportes de Claude fueron el mejoramiento de la producción del amoniaco y el desarrollo del primer proyecto de energía maremotérmica, basado en la diferencia de temperaturas entre las aguas profundas y superficiales, y construido en la bahía de Matanzas, Cuba (1930).
Durante la II Guerra Mundial apoyó al gobierno de Vichy, por lo que fue juzgado como colaboracionista y condenado a prisión (1945-1949).
Fue miembro de la Academia de Ciencias (1923) y recibió distinciones. Falleció el 23 de mayo de 1960 en Saint-Cloud.





