Rafael Rangel, científico venezolano, nació el 25 de abril de 1877 en Betijoque, Trujillo, hijo de Eusebio Rangel, próspero comerciante, y criado por él y su esposa. En 1896 obtiene el título de bachiller en filosofía, luego estudia medicina en la Universidad Central de Venezuela, se forma en clínica médica con el Dr. Santos Dominici (Instituto Pasteur) y lo asiste en el Hospital Vargas.
No obstante su excelente desempeño universitario, se retira para dedicarse a trabajar como asistente del Dr. José Gregorio Hernández, con quien se instruye en técnicas de laboratorio e investigación científica, particularmente parasitología microscópica.
Fue director del laboratorio del Hospital Vargas (1902-1909) donde continuó sus investigaciones en parasitología, instruyó 16 tesis universitarias de medicina experimental y técnicas de laboratorio, e inclusive atendió pacientes.
Su principal aporte, por el cual se le conoce como el padre de la parasitología y el bioanálisis en Venezuela, fue identificar una nueva especie de helminto (Necator Americanus), causante de la anquilostomiasis en la zona rural del país, y encontrar el tratamiento para curarla. Asimismo, identificó la causa de la “derrengadera” en los caballos (1904), el agente infeccioso del ántrax con diagnósticos de precisión (1906-1907) e investigó el zancudo (Caracas). Publicó más de una decena de trabajos.
En 1908 fue asignado para investigar un probable caso de “peste bubónica” en La Guaira. El primer análisis resultó negativo y la alarma cesó, pero surgieron nuevos casos y pudo confirmar la enfermedad. El puerto cerró y Rangel tomó la dura decisión de quemar las viviendas infectadas, prometiendo indemnización. Erradicó la enfermedad, pero el error inicial de diagnóstico, las indemnizaciones no pagadas y las acusaciones de corrupción del nuevo presidente, el general Gómez, lo pusieron en una situación muy difícil.
Profundamente deprimido intentó continuar, pero terminó suicidándose el 20 de agosto de 1909. Recibió honores póstumos y sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional.






GRAN MÉDICO, COMO EL DOCTOR RENÉ FAVALORO, EN ARGENTINA. LÁSTIMA QUE COMO ÉL, TAMBIÉN OPTÓ POR EL SUICIDIO.