El yoga, como se lo promueve en occidente, ha sido reducido a un solo aspecto del amplio espectro de técnicas o prácticas espirituales que tienen como fin último la autorrealización del ser humano, la unión o encuentro con la chispa divina que habita en nosotros. Las posturas de yoga (asanas) son el aspecto más visible que se ha asumido de forma superficial en este hemisferio. Su uso se ha limitado, en la gran mayoría de los casos, a la obtención del bienestar físico y la liberación del estrés a que está sometido el habitante de las megalópolis de hoy día.
Esta disciplina ha sido convertida en un estilo de fisicoculturismo de moda, incluso en las grandes ciudades de la India. La gran mayoría de las nuevas variantes promocionadas en occidente obedecen a las ansias de mercantilismo y banalizacion en la que se fundamenta la sociedad de consumo contemporánea. Sin embargo, el Yoga es mucho más que eso.
Durante milenios las técnicas de autorrealización del yoga fueron trasmitidas oralmente de maestros a discípulos, de yoguis a sadakas, hasta que empezaron a aparecer los primeros textos en sánscrito que exponen la filosofía y describen prácticas específicas del yoga.
En el texto sagrado más conocido del Hinduismo, el Bagabad Gita (siglo 11-14 A.C.), se dan los lineamientos de los principales tipos Yoga: El Karma Yoga o yoga de la acción, el Batí Yoga o yoga de la devoción, el Raja Yoga o yoga de la mente y el Jnaña Yoga o yoga de la sabiduría.
Como se puede apreciar, el Hatha Yoga o yoga de las técnicas pisco-físicas destinadas a lograr la armonía entre el cuerpo físico y el cuerpo sutil para alcanzar la realización suprema, no se menciona explícitamente en este texto, pues constituía una de las prácticas más esotéricas del hinduismo.
Sin embargo, partir del siglo III A. C., con el Yoga Sutras de Patanjali, comienzan a elaborarse diferentes textos en sánscrito que exponen la filosofía y las técnicas propias del Hatha yoga. Entre estos escritos, ademas de los Yoga Sutras, destaca el Hatha Yoga Pradipika, escrito por el Yogui Svatmarama. Redactado a mediados del siglo XIV D.C. Esta obra es considerada el manual de Hatha Yoga más importante de la antigüedad. En el se describen 16 posturas de Yoga para la meditación, técnicas de pranayama y de purificación energética, además de abordar otros temas como la energía kundalini, los mudras y brandás, los chakras, etc.
Al ser introducido el Yoga en occidente, como una estrategia para hacerlo accesible a la mentalidad predominantemente secular de los occidentales, se recurrió a hacer énfasis en sus beneficios colaterales (salud, equilibrio emocional, claridad mental, etc.) para atraer a las personas hacia esta práctica. Uno de los principales difusores del Hatha Yoga en occidente, B.K.S. Iyengar lo define como «un arte, una ciencia y una filosofía. Afecta a todos los niveles de la vida humana, tanto física, mental como espiritualmente. Es un método práctico para dar sentido a la propia vida y convertirla en útil y noble.”
Como se puede ver en esta definición de Iyengar, discípulo del famoso Yogui Sri Tirumalai Krishnamacharya (1888-1989) reconocido como el padre del hatha yoga moderno, no se hace hincapié intencionalmente en el verdadero propósito para el cual fue creado el Yoga: La trascendencia espiritual del ser humano. Posibilidad que, en general para el occidental promedio, es desconocida y en muchos casos es interpretada de forma negativa.
Así que, occidente se ha quedado rezagado en cuanto el objetivo primordial del yoga. Sin embargo. como afirma el Swami Satyananda Saraswati de la Bihar School of Yoga, si lo que atrae a alguien a la práctica del yoga es simplemente tener un cuerpo hermoso y saludable, mejorar su concentración mental o liberarse del estrés, «no hay nada de malo en ello». Esto es así, debido a que un objetivo del yoga segun él es «expandir la consciencia, abrir nuestros ojos a la inmensidad de cosas que nos rodean y que actualmente no somos conscientes de ellas.»
Si para los yoguis genuinos los beneficios fisiológicos, emocionales y mentales que otorga el Hatha Yoga son efectos colaterales, para los practicantes materialistas, que estén maduros para ello, la expansión de la conciencia pudiera ser un efecto colateral que los encamine hacia la búsqueda del fin último del Yoga.
Fuentes
https://www.coursehero.com/study-guides/sac-asianarthistory/chapter-1/
https://www.thehindu.com/society/history-and-culture/pashupati-and-the-harappan-seal/article65070760.ece
ttps://es.wikipedia.org/wiki/Hatha-yoga-pradípika
Iyengar, B.K.S. (2007). Luz sobre los Yogas. Sutras de Patañjali. Barcelona: Kairós
Swami Satyananda Saraswati. (1981) A Systematic Course in the Ancient Tantric Techniques of
Yoga and Kriya. Yoga Publications Trust, Ganga Darshan, Munger, Bihar, India.





