Como es sabido, en los Andes ecuatorianos se erige el Ashram Caminantes del Amanecer, el cual contiene, la estación de Luz-Energía, Devi Mandir. Después de haber pasado un par de años de pandemia, realizando el Navaratri de forma online, se volvió a abrir las puertas de este templo, para asistir de forma presencial a un evento astrológicamente muy propicio para el trabajo interno. Y como dice el refranero popular, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Tal vez, es por eso que para muchos fue un momento muy especial y esperado. Pero no solo eso lo hace único.
En estos tiempos, donde predomina todo lo inmediato, la comida rápida, las relaciones rápidas, en general los resultados rápidos, es normal tener la percepción de que el día no alcanza para todo lo que hay que hacer ya que llenamos nuestros tiempos con varias actividades. En el ámbito del Navaratri 2022 -bajo la luz orientadora de Mataji Shaktiananda y el Sw. Shivananda- cuyo noveno y último día se celebró el pasado martes 04 de octubre, en el Ashram, los días propiciaron varias actividades, y además de eso se dispuso del tiempo libre para que cada participante asumiera su periodo evolutivo como manda el Plan.
Ahora, si hablamos de tiempo, no podemos dejar de lado la otra variable que va a la par: el espacio. El Ashram dispuso de varios ejes para recrear(se) y dinámicas que se efectuaron en diversos lugares. De igual forma, no se puede dejar de lado muchos otros detalles que este evento sagrado.
El primer motivo siempre será el tener a una Shakti activa, caminando y habitando en esas montañas. Explicar lo que esto significa sería otro gran tema, por otro lado, siempre se busca crear el ambiente propicio para generar el encuentro con esta Fuerza Madre. Y eso aspecto divino constituyó el germen de ese fascinante encuentro que culminó recientemente
Si la energía de esas nueve deidades, expresadas en cada día-noche, fueron determinantes para alimentar nuestro Ser, no lo es menos los espacios, debidamente acondicionados, que le proporcionaban al rito, la ejemplar resonancia con el cosmos.
Bastaba con sumergirse en el templo de la Devi Mandir y captar su indescriptible energía. Lo que contiene. Podrías pasar horas o días viendo cada detalle, eso hace que una persona pueda estar en un espacio un día y sentirse en otro lugar de un momento a otro. En el Navaratri todo es nuevo a cada momento, las meditaciones emanadas, las propuestas diarias sugeridas, los colores que tienen que ver con cada fuerza, incluso las comidas. Es increíble cómo se revisa cada detalle para producir nuevas experiencias a cada participante. Todo se realiza manteniendo el sentido del propósito, que es disponer, insistimos, de un tiempo evolutivo.
Es como cuando miramos al cielo en una noche despejada, (que en el Ashram es ideal por estar alejado de la ciudad), podemos ver muchas veces esa bóveda celeste llena de estrellas, sin embargo, sabemos que en el espacio predomina el vacío. Es lo que pasa en el Navaratri, estamos llenos de distintos espacios llenos de detalles, dispuestos siempre para poder llegar a los espacios (internos vacíos).
Si bien, es muy importante conocer los momentos más propicios de trabajo interno en el cual se generan portales, la ecuación perfecta es juntar esos tiempos con el espacio ideal. Es por eso que el Navaratri es único. Uno puede revisar el registro fotográfico, pero siempre quedará corto respecto a la experiencia presencial, la comprobación de haber estado allí, el afianzamiento del ejercicio de luz y evolución, que permanece en los espacios, ratificando que la Fuerza Madre sigue allí, latente, vigilante, suprema.













Muy bien descrita la experiencia que vivimos en esos nueve extraordinarios días del Navaratri. Momentos inolvidables bajo la guía de Shakti Ma. Muchas gracias!