Søren Kierkegaard, filósofo, teólogo y crítico cultural danés, nació el 5 de mayo de 1813 en Copenhague, hijo menor de un acaudalado comerciante, de estricta y sombría religiosidad pietista, cargada de un profundo sentimiento de culpa y de un oprimente concepto de pecado que afectó la infancia de Søren e influyó en su vida y obra.
Ingresó en la Universidad de Copenhague para estudiar teología y se cambió a literatura y filosofía, escondió su melancolía detrás de una vida desordenada y rompió con su padre, reconciliándose meses antes de su muerte. Completó los estudios y se graduó en 1841. Su obra gira alrededor del tema cristiano, fue un crítico feroz de Hegel y del establishment cristiano danés y su concepto de cristiandad.
Muchas obras fueron publicadas con pseudónimos distintos que representan personajes cuyos enfoques se deben tener claros para interpretar los textos respectivos (escritura indirecta, 1842-1850). Entre éstas sobresalen “O lo uno o lo otro”, “Migajas filosóficas” y “La enfermedad mortal”. Entre los textos firmados (escritura directa, 1841-1855) están “Discursos cristianos” y “La inmutabilidad de Dios”.
En oposición a Hegel destaca el individuo. Éste es dialéctico y debería sintetizar en sí mismo los pares alma-cuerpo, finitud-infinitud, necesidad-posibilidad y tiempo-eternidad. Asimimo, plantea tres situaciones existenciales en función del nivel de conciencia que este individuo tenga de sí mismo: estadio estético, baja conciencia y ausencia de la unidad alma-cuerpo, víctima del esteticismo (placeres sensoriales); estadio ético, parte de la desesperación (fin del estético) y busca afirmarse a sí mismo en el Absoluto; estadio religioso, la ética es relativa y se avanza hacia la fe, contradicción entre la pasión interna infinita y la incertidumbre objetiva.
Su obra consta de 38 publicaciones, se le considera el padre del existencialismo y una prominente e influyente figura del pensamiento contemporáneo.
Falleció el 11 de noviembre de 1855.





