Karl Gottlieb Mauch, explorador alemán, nació el 7 de mayo de 1837 en Stetten, Würtemberg, de familia humilde. Cuando cumplió 10 años recibió un atlas de regalo y quedó impresionado por las áreas en blanco que ocupaban parte de África, lo que despertó su interés. Estudió en el magisterio y ahorró lo que pudo de su trabajo docente. Como autodidacta estudió geología, botánica, astronomía, otras disciplinas y varios idiomas, y se entrenó físicamente bajo condiciones extremas. Buscaría la ciudad de Ofir, donde la reina de Saba extraía el oro que enviaba al rey Salomón.
En Londres y, ya sin fondos, ingresó como marinero en una embarcación rumbo a Sudáfrica. Trabajó e impartió clases para financiar sus primeras expediciones y describió la geografía, geología, la naturaleza y los habitantes de los lugares visitados. A partir del reconocimiento de la región al norte de Pretoria y otros datos recopilados, elaboró el mapa de Transvaal (Sudáfrica) (1866).
Durante siete años, con algunos financiamientos y la colaboración de los cazadores baquianos Hartley, Renders y Phillips, Mauch amplió la geografía estudiada y registró extensa y detalladamente la región de los ríos Vaal y Zambeze, Tati y Bahía de Delagoa. Los mapas muestran rutas, yacimientos auríferos, la distribución de la mosca Tsé-Tsé, las misiones y otros datos.
Viajó en busca de Ofir junto a Renders y Phillips, guiados por Renders que ya había estado allí. En septiembre de 1871 llegó a las sorprendentes ruinas de una ciudad que resultó ser Gran Zimbawe. Mauch fue el primer europeo en registrar todo el lugar y describirlo detalladamente con asombrosa exactitud.
Regresó a Alemania enfermo, dictó conferencias, recibió reconocimientos y una subvención, así como financiamiento para escribir completa la experiencia y sus descubrimientos.
Falleció el 4 de abril de 1875 en Stuttgart.
Fotografía: Karl Mauch (izquierda) y Paul Jebe (derecha).





