Endre Ady de Diósad, poeta y periodista húngaro, nació en Érmindszent el 22 de noviembre de 1877, en una familia aristocrática, calvinista y decadente. Comenzó a publicar en 1896, en el diario Szilagy de la localidad de Zalău y estudió derecho, pero nunca ejerció sino que se dedicó al periodismo y la poesía.
Realizó su primera publicación (“Versek”) en 1899 sin pena ni gloria, se mudó a Nagyvárad, ciudad con más ambiente cultural, donde trabajó para el Nagyvárad Napló, conoció personas como él, amplió sus horizontes y fue muy observador de su sociedad. En 1903 salió el poemario “Még egyszer” que tampoco trascendió, aunque dio luces sobre su talento, y conoció a su primer gran amor y musa, por la que comenzó a viajar a París y a desarrollar su potencial. Tras regresar se mudó a Budapest y trabajó para el Budapest Napló publicando abundantes artículos y algunos poemas.
En 1906 aparece “Nuevos poemas” que finalmente quiebra un período de pobreza y estancamiento literario con “nuevos versos para una nueva era”. Ady innova en el lenguaje con formas y contenidos poco usuales pero espléndidos, marcando el surgimiento de la poesía moderna húngara y generando, asimismo, críticas e indignación. Desde sus experiencias en París, Hungría le lucía angosta e injusta, por lo que sus poemas expresaban acres y agresivos reproches, recibiendo en contrapartida acusaciones de antipatriota.
En obras posteriores sustituyó los vilipendios por la compasión surgida de comprender los males sociopolíticos y las cicatrices de la Primera Guerra Mundial, encontrando vías diferentes para manifestar sus propios miedos, preocupaciones, dolor e ira.
Publicó un poemario casi anual entre 1906 y 1918, pero su vida minada por el desorden, el alcoholismo y la sífilis, terminó el 27 de enero de 1919 en Budapest.





