En este mundo, que sigue colapsando ya que no hay disolución de Karma, donde buscamos realizar acciones que nos generen emociones-satisfacciones inmediatas, donde se busca el placer pasajero, nos hemos olvidado nuestra condición natural, el estado de dicha, del Gozo Eterno.
Se ha llegado a pensar que para llegar a ese estado inalcanzable (Samadhi) es necesario la renuncia espiritual, alejarse del mundo, dejar el trabajo, la familia, subir a un monte a vivir en una cueva, o también, seres que se despojan de todo.
A través del mundo se puede ver que existen seres que llegan a esos estados de renuncia, como por ejemplo en la India los “Naga Baba” que la traducción es “yoguis desnudos”. En otras tradiciones también nos encontramos con casos de santos despojados de todo, que se fueron a la montaña, partiendo desde Moisés en el monte Sinaí, o San Francisco que construyó una celda en el Monte Alvernia.
Sin embargo; también existen seres que han alcanzado ese estado de renuncia sin necesidad de subir a un monte, tal es el caso de muchos Seres que incluso con familia y trabajo lograron alcanzar estados de Maestría; tal es el caso de Lahiri Mahasaya o, en occidente el de la Madre Shaktiananda.
«Bien lo dijo Krishna en el Bhagavad Guita
en el capítulo 5: “Tanto el camino de la renuncia,
como el camino de la acción desinteresada
nos llevan al estado de Dicha Suprema…»
Bien lo dijo Krishna en el Bhagavad Guita en el capítulo 5: “Tanto el camino de la renuncia, como el camino de la acción desinteresada nos llevan al estado de Dicha Suprema. Sin embargo, de los dos, es mejor el camino de la acción con desapego que el de la mera renuncia”.
Gautama Buda habló del camino medio, esto se podría asociar al principio de la polaridad de “El Kybalion”1, para comprender que se refería a una no postura, sabiendo que los semejantes y antagónicos son lo mismo (que no tiene que ver con la no acción).
No existe en sí una renuncia total en este plano dual, toda elección implica una renuncia. Cuando decidimos realizar una acción, estamos dejando de realizar otras acciones en el tiempo presente. Lo que es indispensable entonces, es realizar acciones conscientes.
Ramakrishna apuntó2: “Benditos son aquellos jóvenes aspirantes que practican renunciación desde su misma infancia y piensan en Dios día y noche sin estar envueltos en la vida mundana”. Es importante tomar en cuenta que toda causa tiene un efecto; todo efecto tiene su causa, debemos comprender que estamos regidos por una Ley y nada escapa a esto. De ahí la importancia de saber qué hacer y también qué no hacer.
«Los grandes maestros del planeta han realizado
una renuncia a la vida en sí, esto quiere decir
que viven sin apegos, y su vez, guardan una compasión
desbordante a la creación entera ya que se encuentran…»
Los grandes maestros del planeta han realizado una renuncia a la vida en sí, esto quiere decir que viven sin apegos, y su vez, guardan una compasión desbordante a la creación entera ya que se encuentran en unión con todo. Son seres que entregan todo porque tienen todo.
Renunciar no es negación, tomando en cuenta que al asumir una decisión estamos renunciando a algo más. ¿La renuncia a nuestra condición existencial es realmente una renuncia? ¿O podríamos decir que el estado actual de la humanidad sería la verdadera renuncia que hemos elegido a nuestra condición Divina?
“Se traspasa el nudo del corazón, se resuelven todas las dudas, se destruyen todas las ataduras al ver a Aquel que está aquí y más allá”. Mundakopanisad 11.2.8
Fuentes consultadas:
1 Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan, todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse.
2 Primer capítulo del tomo II del Evangelio de Sri






Ma dice sobre la dicha suprema: respira¡