Niels Steensen, anatomista, científico y religioso danés, nació en Copenhague el 11 de enero de 1638, en el seno de una familia luterana. Fue instruido en educación clásica y latín, a los 18 años ingresó en la Universidad de Copenhague y, debido a la guerra con Suecia, estudió erráticamente con el anatomista Thomas Bartholin.
Completó estudios en la Universidad de Leiden, estuvo en París y en 1666 se trasladó a Italia donde se incorporó a la Accademia del Cimento bajo la protección de Fernando II de Médici en Toscana. Su permanencia hasta 1669 fue muy fructífera y cada campo de estudio lo transformaba en oro, el Rey Midas del conocimiento.
Una línea de estudio fue la anatomía, disciplina en boga para la época, en la que hizo aportes relevantes acerca de las glándulas, los músculos, el corazón, el cerebro y los órganos reproductivos. Entre muchos otros, descubrió el conducto de la glándula salival parótida, nombrado “conducto stenoniano”, y determinó que el corazón es un músculo.
Con otros estudios, desprendidos desde la anatomía, determinó que los fósiles son de origen orgánico y estableció los principios estratigráficos: las capas se depositan horizontalmente, se extienden lateralmente y las más superficiales son las más recientes, incorporando el factor temporal en la geología; formuló la ley cristalográfica relativa a la constancia del ángulo diedro y afirmó que las montañas surgen de movimientos de la corteza terrestre. Su obra “De Sólido” (1669) constituye el hito que convirtió a la geología en ciencia moderna.
En 1667 se convirtió al catolicismo y se fue inclinando más hacia la religión. En 1675 fue ordenado sacerdote, dedicándose con la misma pasión a la tarea pastoral sin perder interés en las ciencias. En 1677 llegó a obispo y en 1988 fue beatificado.
Falleció el 25 de noviembre de 1686 en Schwerin.





