Elizabeth Lasker-Schüler, poeta, escritora y dibujante alemana, nació el 11 de febrero de 1869 en Eberfeld/Wuppertal, Renania, en una familia acomodada de miembros destacados en pleno auge del judaísmo alemán. Su madre, ávida lectora, «solo le contaba versos» y le era muy cercana. A los cuatro años leía y escribía y comenzó a publicar tempranamente. Fue muy golpeada por las muertes de su madre (1890), de su hermano Paul (1897) y la de su hijo (1927).
Divorciada de Berthold Lasker (1894-1903), se casó con el artista Georg Levin (Herwarth Walden) (1903-1912) con quien promovió el movimiento moderno en el arte, la literatura y la música. Walden fundó la Asociación de Arte (1904) y la revista La Tormenta (1910), destacando el nombre Lasker-Schüler e impulsando su carrera en el Berlín bohemio y vanguardista de principios de siglo.
Lasker-Schüler también dibujaba a pluma y creyón y elaboraba collages. Ilustró algunos de sus poemarios como “Tebas” (1923), edición de lujo con 10 litografías y 200 ilustraciones coloreadas a mano por ella, y diseñó las portadas de los 10 volúmenes de sus obras completas (1919-1920).
Su obra se caracteriza por una lírica intensa que fusiona erotismo, mística judía, mundos fantásticos, simbolismos, evocaciones de infancia y arte, y muestra influencia oriental. Entre otras obras destacan “Baladas hebreas” (poemario, 1913), “Die Wupper” (dramaturgia, 1909), “Mi corazón” (novela autobiográfica, 1912) y “El Príncipe de Tebas” (relatos, 1914). ”Mi piano azul” (última, 1943) es considerada su obra maestra en el exilio.
Tras el ascenso nazi huyó de Alemania (1933), vivió un período inestable en Suiza, sobrevivió con ayudas como la de Klauss Mann, estableciéndose finalmente en Jerusalén (1939) donde fundó el salón literario Kraal.
Voz ineludible de la modernidad literaria, falleció el 22 de enero de 1945. Su legado hace inseparables la tradición hebrea y la vanguardia alemana.
Fotografía: https://liwi-verlag.de/wp-content/uploads/2024/05/Else-Lasker-Schueler-1200×1200.png.





