Joaquín Crespo, militar y político venezolano, nació en San Francisco de Cara, Aragua, el 22 de agosto de 1841. Inició su carrera militar a los 17 años en el ejército federal y sirvió directamente a Juan Crisóstomo Falcón y Antonio Guzmán Blanco. Durante el gobierno de Falcón ejerció como diputado y sofocó la Revolución Azul (1868-1870) contra el sucesor interino.
Guzmán Blanco lo ascendió a general en jefe de los Ejércitos de Venezuela (1871). Participó en la Revolución Reivindacadora que repuso a Guzmán en el poder (1879-1884), fue ministro de Guerra y Marina (1884) y el Consejo General, por unanimidad, lo eligió presidente para el lapso 1884-1886.
Enfrentó una severa crisis económica que afectó la explotación del café, el comercio interno y el presupuesto público. Redujo las obras, rebajó los sueldos y autorizó la emisión de deuda. El ferrocarril y el puerto de La Guaira en manos extranjeras, aliviaron parcialmente la crisis.
Tras el tercer mandato de Guzmán (1886-1888) y el ascenso del civil Rojas Paúl, Crespo se exilia, realiza una invasión que fracasa, termina en la cárcel y es indultado bajo palabra de retirarse de la política. En 1892 embiste de nuevo, derroca al civil Andueza Palacio y ejerce el poder por 5 años más (1892-1897) intentando emular a Guzmán.
Los problemas económicos y el deterioro social eran severos. Estableció una nueva Constitución (1893), el voto directo y secreto, el período presidencial de 4 años, las libertades de reunión y de imprenta, entre otras, reformó el Código Civil y hubo una gran corrupción administrativa. Enfrentó la crisis diplomática con Gran Bretaña por el territorio esequibo que terminó en un laudo arbitral (1899) desfavorable para Venezuela.
En 1897 intervino para “elegir” a Ignacio Andrade como presidente contra el “Mocho” Hernández, este se alzó en armas y Crespo fue abatido el 16 de abril de 1898.





