Cualquier vegetariano o vegano ha probado, o por lo menos ha oído hablar sobre las nuevas y sorprendentemente realistas carnes vegetales, Impossible y Beyond Meat. Se caracterizan por una textura, un color, un sabor e incluso un olor, increíblemente semejantes a la carne animal. Como es sabido, entraron en un “boom” en los supermercados y en los fast foods.
La elección de tener una dieta sin carne es motivada, en la mayoría de los casos, por una o más de las siguientes razones: salud, ética hacia los animales, cuido por el ecosistema. Hay para quienes el sendero hacia la dieta elegida es rápido y fluido, y hay para quienes está repleto de difíciles renuncias, pero para muchos, la noticia de un producto vegetariano, que recuerda el sabor de algo que comían con gusto, fue festejada, pues implica el no tener que renunciar a una forma de comer para respetar la propia elección.
Por esto la importancia de analizar si esta nueva “carne” cumple con las variables de buena y sana alimentación de quienes seguimos una dieta vegetariana y vegana.
“El mercado del fake meat
está experimentando un acelerado crecimiento,
a la velocidad de difusión de la leche de soya.”
El mercado de “fake meat” está experimentando un acelerado crecimiento, y, aprendiendo de la historia y velocidad de difusión de la leche de soya. Los inversores se precipitaron a participar en el financiamiento del nuevo producto, tanto es así que la empresa Impossible Foods ha recaudado más de $750 millones, mientras Beyond Meat adquirió rápidamente una valoración de mercado de $3.800 millones.
El “target” de este producto, no son quienes mantienen una dieta sin carne, al contrario. El intento, según la declaración de Ethan Brown, fundador y CEO de Beyond Meat, es de llevar a quienes aman comer carne, y particularmente a quienes les gusta la comida fast food americana, una opción que es silenciosamente vegetariana, con el fin de ayudar el ecosistema sin intentar convencer a nadie a cambiar dieta.
Este dato contribuye a darnos una idea acerca de las prioridades de quienes diseñaron el producto, y como consecuencia las características del alimento: un énfasis mucho mayor en la apariencia respecto al contenido. Siendo el cliente una persona que frecuenta regularmente la comida rápida, la salubridad del alimento queda absolutamente a un segundo plano, de hecho, según una investigación de la Universidad de Harvard, las calorías, los grasos, y la sal que contiene los mencionados alimentos, son equiparables a las que contienen las hamburguesas de carne. El estudio además especifica que, si bien las legumbres son generalmente una buena fuente de proteínas, su grado de procesamiento anula los beneficios.
“Quienes financian son,
como en todo, quienes dictan ley,
trazan objetivos, definen prioridades.”
Si bien la sustentabilidad del alimento ha sido definido -en el caso de la Beyond Meat– como prioritario por Brown, hay numerosas críticas sobre la falta de transparencia de parte de la empresa, en relación con la sustentabilidad de sus operaciones y de su cadena de producción.
En términos de impacto ambiental, y salubridad del producto, hay opciones mucho mejores, y no hay que olvidarse que el mercado de las opciones “cruelty free” es eso: un mercado. Quienes financian son, como en todo, quienes dictan ley, trazan objetivos, definen prioridades. ¿Cuántos inversores de estas dos empresas serán vegetarianos? ¿Cuántos son ambientalistas?
En conclusión, no hay duda de que, para el vegetariano y el vegano firme en su humilde propósito personal, nada supera, ni en sustentabilidad, ni en salubridad, el consumo de alimentos del reino vegetal producidos localmente y sin el uso de procesamiento intenso.
Fuentes consultadas https://www.nytimes.com/2019/09/21/climate/plant-based-meat.html https://www.cnbc.com/2019/09/02/beyond-meat-uses-climate-change-to-market-fake-meat-substitutes-scientists-are-cautious.html https://sustainablereview.com/is-beyond-meat-sustainable/ https://www.health.harvard.edu/blog/impossible-and-beyond-how-healthy-are-these-meatless-burgers-2019081517448






Porque no es saludable, existen datos de esto