Max Ernst, pintor germano-francés, nació el 2 de abril de 1891 en Brühl, hijo de un maestro de sordos y pintor. Estudió filosofía y psiquiatría en la Universidad de Bonn, no culminó y se dedicó a la pintura. En la exposición Sonderbund (1912) realizada en Colonia, tuvo la oportunidad de apreciar a Gauguin, Cézanne, Van Gogh, Munch y Picasso.
Tras la I Guerra Mundial descubre el dadaísmo y se une al grupo de Colonia. Junto a Jean Arp editó revistas y generó un gran escándalo montando una exposición en un baño público. Trabajó el collage hasta que, en París, participó del movimiento surrealista y realizó pinturas de figuras humanas y criaturas fantásticas en entornos renacentistas (“L’eléphant célèbes”, 1921). Fue creador de la novela collage (secuencia de ilustraciones) como “La mujer de 100 cabezas” (1929), entre otras.
Concibió técnicas como el frottage y el grattage, con las que produjo las obras “Historia Natural” (1926) y “El Gran Bosque” (1927). Durante la II Guerra Mundial fue detenido primero por los franceses y, después de la ocupación alemana, apresado por los nazis, estancia en la que trabajó la decalcomanía. La observación de los resultados obtenidos al aplicar tales técnicas permitió la libre asociación de ideas y la sugerencia de imágenes que utilizó posteriormente, por ejemplo, en “La tentación de San Antonio” (1945).
En 1941 logra escapar a los EEUU gracias a Peggy Guggenheim (tercera esposa). En 1946 se casa con Dorothea Tanning y empieza un período como escultor. Al regresar a Francia (1953) su obra se revalorizó. También realizó algunas actuaciones en cine, entre otras, en “La edad de Oro” (1930) del surrealista Luis Buñuel.
Recibió distinciones de la Bienal de Venecia, el Premio Lichtwark y el Goslarer Kaiserring.
Falleció el 1 de abril de 1976 en París.





