Carmen Portinho, ingeniera civil, urbanista y feminista brasileña, nació el 26 de enero de 1903 en Corumbá, frontera con Bolivia, siendo la mayor de 9 hermanos. En 1911 la familia se muda a Río de Janeiro. Estudió en la antigua Universidad de Brasil, fue la tercera mujer en graduarse como ingeniera geógrafa a los 23 años y ocasionó un escándalo al trabajar como docente en el colegio de varones Pedro II.
Recién graduada entró como asistente en la Dirección de Obras y Vías de la alcaldía de la Capital Federal donde sufrió el sexismo por parte de compañeros y autoridades. Presentó la queja ante el presidente W. Luiz tras lo cual obtuvo su ascenso. Fue la primera mujer en obtener el título de urbanista (1939) con la tesis “Anteproyecto de la futura capital de Brasil en el altiplano central”, adelantándose a Lucio Costa en la fundación de Brasilia.
En Inglaterra trabajó en la reconstrucción de ciudades destruidas durante la II Guerra Mundial y al regresar propuso la creación de un departamento de Vivienda Popular en Río de Janeiro del que fue directora hasta su retiro. Fue responsable, junto a su esposo el arquitecto Reidy, del conjunto residencial “Pedregulho”, edificio de 260 m de longitud, 272 apartamentos simples y dúplex, escuela, centro de salud y comercios, así como del Museo de Arte Moderno de Río (que también dirigió) y de sus propias casas.
Fundó la Asociación Brasileira de Ingenieras y Arquitectas (1935), y tras jubilarse en 1959 fue directora de la Escuela Superior de Diseño Industrial, primera de Latinoamérica, durante 20 años. Activista feminista desde su adolescencia, no solo logró la aprobación del voto femenino, sino que trabajó por la emancipación económica y la educación de la mujer. Recibió innumerables distinciones.
Falleció el 25 de julio de 2001 en Río de Janeiro.





