LA UNIDAD, ETERNO PROPÓSITO – Especial N°7 ya disponible. Consigue tu copia aquí

Bienestar

VOLVER AL JARDÍN, UNA TAREA IMPOSTERGABLE

Daniela Baraccani | SKY Italia · 23 de junio de 2022 · 4 min de lectura

VOLVER AL JARDÍN, UNA TAREA IMPOSTERGABLE

“El viento es mi sonido preferido”, me sorprendo al pensar. Hace tiempo que no salía al jardín de mi casa simplemente a “estar”, pero, el leer tanto sobre la naturaleza al informarme sobre los jardines terapéuticos, quise experimentarlo, y simplemente “estar” un rato en el jardín, como uno estaba todo el tiempo cuando se era niños y no había mejor lugar donde pasar el día que afuera.

El diseñador de jardines Brian Ott explica, durante una entrevista con Tom Spencer para el Central Texas Gardener, que el primer paso para la planificación de un jardín terapéutico es recordar cuál era nuestro lugar especial cuando éramos niños. Para las niñas muchas veces es un refugio, y para los niños frecuentemente se trata de una casa en el árbol.

En mi caso, me doy cuenta que a lo largo de mi infancia y adolescencia mi lugar especial se ha alternado entre refugios, pequeños espacios de césped escondidos por árboles, ramas particularmente cómodas para sostenerme durante las largas horas de los atardeceres del verano, y pequeños claros en el límite del barranco que rodea mi casa, reflejando lo que sentía necesitar, momentos de recogimiento o momentos de expansión, momentos para sentirme acobijada o para ver al mundo desde arriba.

«Desde que el hombre habitó el planeta,
interactuó de manera continua y cotidiana con
el mundo vegetal, solo recientemente hemos
creado una separación entre nosotros…»

Desde que el hombre habitó el planeta, interactuó de manera continua y cotidiana con el mundo vegetal, solo recientemente hemos creado una separación entre nosotros y la naturaleza, al encerrarnos en el cemento y al preferir dedicar nuestro tiempo a nuestras pantallas. Este evento sin precedentes fue acompañado por un aumento en los casos de personas que sufren de ansiedad, depresión, y déficit de atención. Ahora más que nunca se necesitan los jardines terapéuticos.

Estos espacios mencionados existen desde el antiguo Egipto, y su presencia en los hospitales está documentada durante el medioevo, hasta el siglo XX, cuando, con los avances de la ciencia se pensó que los jardines aludidos eran obsoletos, y solo recientemente se pensó que se había cometido un error al rechazarlos.

Se trata de jardines que contienen elementos especialmente dispuestos para ofrecer a los visitantes una interacción con la naturaleza que estimula la rehabilitación y el desarrollo de aspectos físicos, psicológicos y socio-emocionales. Cada jardín puede variar, de acuerdo con el trastorno o dolencia. Es un esfuerzo conjunto de paisajistas, biólogos e ingenieros y agrónomos, quienes son los expertos en crear estos pequeños “santuarios”, que no son utilizados solamente por los pacientes de un hospital, sino por sus familias y por los empleados.

Es un espacio que disuelve la ansiedad intrínseca de los espacios sanitarios artificiales, conocida como “Síndrome de la Bata Blanca”, y al hacer esto propicia al paciente una recuperación mas eficaz. Particularmente, con la pandemia, se registraron varios casos de pacientes que experimentaron una mejora abrupta al salir al jardín, como es el caso de Robin Hanbury-Tenison, quien relata haber despertado de un coma “sintiendo el sol en la cara y oliendo flores, dándose cuenta de que iba a vivir”.

«Como hemos mencionado, los jardines
terapéuticos no solo tienen la función de ayudar
a las personas con problemas físicos, sino
también ayuda a quienes sufren de estrés…»

Como hemos mencionado, los jardines terapéuticos no solo tienen la función de ayudar a las personas con problemas físicos, sino también ayuda a quienes sufren de estrés, ansiedad y depresión, al ofrecer a la mente un relevo del continuo estímulo de los ambientes más urbanos.

Desde Newton, con la manzana, hasta Fibonacci, filósofos y científicos han encontrado en la observación de la naturaleza las leyes que gobiernan toda la creación. Aristóteles formula su teoría del alma y el cuerpo en la idea que la semilla tiene su propósito en su forma, en su estructura final definida intrínsecamente en su contenido.

La materia o cuerpo manifiesta solamente una etapa potencial, al ser semilla, de lo que es su verdadera forma del árbol, y su propósito es la realización de sí mismo, de la misma forma el hombre contiene su propósito de realización de su potencial, y al observar cómo la creación toda se mueve inexorablemente hacia la realización de su forma verdadera, se estimula a sí mismo a seguir el diseño definido en su “alma” o “contenido”.

Así mismo debe de haber estado sentado en un jardín, o debajo de la sombra de un árbol, Schopenhauer cuando definió que contemplar la belleza y más en general el contemplar la vida más que vivirla es lo que da un relevo si bien temporal del dolor y sufrimiento, sabiendo que la liberación final viene de la negación de la “voluntad de vivir” entendiendo con ella el ciclo natural de preservación de la vida que se ve tanto en el hombre como en la naturaleza.

Así es que, entre una ondulación y otra de la hamaca donde reposo, veo al árbol que por tantos años me vio a mí, pensando que probablemente lo que contribuye a la disminución de la ansiedad al observar la naturaleza es esa inmutabilidad, esa sensación de atemporalidad que pone en perspectiva nuestras preocupaciones.

Entonces leer un libro debajo del árbol, dar un paseo por el jardín, son pequeños recortes de tiempo que dan un respiro, y más energía para seguir.

Referencias
https://www.simbiotia.com/que-es-un-jardin-terapeutico/
https://www.nytimes.com/2019/04/19/learning/what-role-does-nature-play-in-your-life.html
https://www.theguardian.com/travel/2020/oct/14/nature-has-healing-power-britains-covid-heroes-share-their-favourite-outdoor-spaces

  • amor
  • bienestar
  • hombre
  • jardines
  • naturaleza
  • perdón
  • sanación
  • sanar
  • terapia
  • visa

6 comentarios

  • Gladys Cantos

    26 de junio de 2022

    Gracias Daniela por ponerle un nombre a mi terraza que tiene flores, plantas medicinales y pequeños frutos.
    De ahora en adelante será mi terraza terapéutica.
    Qué hermosa forma de relacionarnos con la vida 💛

  • Alejandrina Reyes Moya

    26 de junio de 2022

    Hacer jardín es una bondad compartida, plantas, tierra, trabajador. Observar el ciclo natural de semilla, crecimiento, aroma, me hace pensar en la vida misma, todo expuesto al mismo orden. El humano necesita entender su propia naturaleza para dar su aroma. Es un instante tan solo, y aunque no se profundice mucho, es una belleza observarlo. La vida misma, es en todo. Así que está reflexión profunda me lleva a disfrutar trabajar en mi jardín. ONS! Gracias.

  • Maria Ruiz Rodriguez

    26 de junio de 2022

    hermosa forma de redactar tus escritos, sobre nuestra responsabilidad de tener un jardin no solo bonito, sino tambien con plantas medicinales, tambien los recuerdos de tu niñez, me llegan al corazón, felicidades Daniela

  • Pedro Sánchez

    26 de junio de 2022

    Interesante el llamado para construir en nuestras casas un ambiente donde predomine una decoración cargada más allá de los clásicos de artificios de la tecnología mercantilista o con expresiones minimalistas que la mayoría de los casos sólo alimenta los caprichos del ego y nos aleja de nuestra esencia y el efecto sanador y curativo de las plantas sobre el alma y el cuerpo. En este sentido ese jardín-huerto que incluye tanto plantas decorativas como medicinales sintetiza el ejemplo perfecto de la creación y la vida como tal, y que incluyendo los demás elementos que se integran en estos ecosistemas, permiten que la mente y el espíritu que guían las manos que los atienden se sumergen en un mundo que nos aleja de lo banal, configurando un acto meditativo y de elevación conciencial. Es una tarea que resulta inaplazable y que proporcionaría una «medicina» muy útil en estos tiempos de incertidumbre y aceleración con cargas nocivas de estrés; sería el refugio ideal para conectarnos con la vida a través de un «trabajo» que se revela como un arte, como una creación donde cada manifestación de vida observada es una expresión del amor que nos brinda la naturaleza aunque esté limitada a un espacio reducido.

  • Fernando Mirza

    27 de junio de 2022

    Me encantó, me hizo pensar en mis nietos. Unos viven en un gran espacio, otros en el centro de una ciudad… Gracias Daniela.

  • Yanira rodriguez sosa

    1 de julio de 2022

    Mil gracias querida Swami Dany, por destacar la importancia de tener un jardín terapéutico. En nuestros hogares, se puede inferir, los constituyen nuestros patios con plantas hornamentales, huertos, medicinales…
    Ciertamente, coincido en lo terapéutico que constituye, disfrutar de la energia y la belleza de nuestras plantas, porque nos oxigenan mente, cuerpo y Alma, ONS!

Sigue leyendo