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ZONA POÉTICA, EL PRIMER GESTO NO SE AGOTA

upaninews · 23 de abril de 2026 · 4 min de lectura

ZONA POÉTICA, EL PRIMER GESTO NO SE AGOTA

Hoy celebramos la aparición de un espacio para la poesía. Se dice fácil, se escribe aún más fácil, pero es un hermoso firmamento para el encuentro de las heterogéneas voces que orbitan nuestras formas de ser. Provocar la imaginación, desafiar los viejo pilares del encantamiento, vehicular y vehicularnos en esas pacíficas y turbulentas ondas de la sensibilidad. En medio del silencio construimos las dimensiones, líneas y palabras. Como decía Baudelaire: “Caer en el abismo, cielo, infierno ¿qué importa. Al fondo de lo ignoto para encontrar lo nuevo”. Donde hay amor y luz, hay poesía. Inviolable y pura.

En este primer gesto, ofrecemos la lectura de tres poemas, que se mueven en distintas direcciones, y traducen realidades distintas. El primero, punta de lanza, en mostrar sus intenciones es “Mi vecina de Varanasi”, de Mataji Shaktiananda, de una articulación muy sentida, dado que rinde tributo a una persona que tuvo la ocasión de conocer en el hogar terrenal del dios Shiva. Su desaparición física es la piedra angular, el semblante necesario, que rige la estructura con una declinación natural hacia las atmósferas védicas. Recorre su geografía con lucidez sintética. Quiero pensar -sin consuelo, sin relato-/que su aliento encontró el cauce, / como el atman que, libre de envolturas, / regresa como quien recuerda / en silencio a Brahman /.

Dentro del sistema metafórico que encierra la lírica, también se encuentran las piezas “Shakti nos amó” y “Moisés”, de Érika Paredes y Valentina Gamero, respectivamente. La primera expresa un profundo reconocimiento al Gurú, desde un sentimiento auténtico, como un breve e intenso cantoral. La exploración del alma hacia la exactitud; mientras que la segunda, se hace envolver en una aliteración, en cuanto a esa interpelación de no saber cómo seguir tu rastro / en ese relieve móvil de diminutas partículas /. Sin duda, una consciente y consistente búsqueda.

Mi vecina de Varanasi

Cuando se dejaba, le tomaba la mano
y apenas insinuaba un beso
que no siempre quería recibir.

El dinero, en cambio,
lo aceptaba sin demora,
seguido de un dhanyavad (gracias) sin énfasis,
como quien recibe lo que ya estaba dado.

No dejaba pasar un día sin la costumbre,
durante años fue una presencia cerrada,
un umbral sin invitación posible.

Pero el tiempo -sabio tejedor-
soltó algo, y fue entonces
cuando me permitió sentarme
en su espacio de dos por dos,
mirar sin preguntar,
estar.

Había harapos, restos
y ese polvo -constante y mudo-
que se levanta de la calle,
como si todo en Varanasi recordara
que somos materia en tránsito.

Enfrente, los hermanos costureros
hicieron de puente dándome su nombre,
lo dejaron caer entre nosotras,
hasta que un día ella lo sostuvo
y me miró como si, por un instante,
quisiera saber de mí.

Decían que tenía dos hijos,
venían a veces a llevarse lo que podían
de esa pequeña economía de la intemperie.

No quise preguntar más
pero su espacio ardió,
ahí terminó su forma,
a pocos pasos del Ganges,
donde todo nombre se disuelve
y la ceniza emprende su destino.

Quiero pensar -sin consuelo, sin relato-
que su aliento encontró el cauce,
como el atman que, libre de envolturas,
regresa como quien recuerda
en silencio a Brahman.

Ahora es río,
por ley antigua.
Y en esa corriente,
que ni retiene ni rechaza
su vida, tan leve y tan áspera,
habrá alcanzado, al fin,
su inmortalidad.

Mataji Shaktiananda

Shakti nos amó

Es usted quien ha calmado el llanto
Hoy la mansedumbre reina plena
En la noche abierta a las estrellas
Con mi serenata usted se alegra
El fugaz encanto de su aroma
Sacude el vientre de mi casa
En mis muros yacen los recuerdos
Revivo momentos de usted en mi memoria
Donde mire en este laberinto
Está usted presente
Es usted la Reina Eterna de mi bosque
Abriga mi Alma entre la nieve

Cae de nuestra estrella
En cada noche
Algún poema
Busco su Luz perpetua
Entre mis cejas
Y su perfume…

Erika Berenice Paredes Ríos | SKY México

Moisés

Yo no sé lo que voy a encontrar
en la aridez de la arena

No sé cómo seguiré tu rastro
en ese relieve móvil de diminutas partículas

Yo no sé cuántos siglos han pasado
desde que las plantas de tus pies
transformaron la fe en camino

No sé cómo Dios se presenta y aumenta
la fidelidad de la escucha fina
el tránsito dimensional de la conciencia
que esculpe la percepción con acupuntura divina

Solo sé que el trazo de la guía perdura
y estalla, mañana a mañana,
como aquello que no termina

Y yo me pregunto dentro de mi intento
cuánto persistirá el aura en aparecer prístina.
Cuánto permitirá el alma restaurar lo que declina

Camino trazando en la arena el rastro efímero de la materia
La brisa en su tránsito sopla al oído
lo que barre con su paso sobre la arena

para dejar la marca intangible:
la pertenencia del grano que soy
en la inmensidad del desierto
que transita tus venas

Velentina Gamero | SKY Venezuela

9 comentarios

  • Luzelena

    23 de abril de 2026

    Hermoso poema. Muy profundo

  • Ana

    23 de abril de 2026

    Admiración y gratitud, hermoso, gracias!

  • Blanca Angélica

    26 de abril de 2026

    Materia en transito que algún día no será ni ceniza. Y, sin embargo, el Fuego consume la forma, nunca la esencia. Revela lo eterno; que todo ya es Brahman… El Gozo inmenso es entones fundirse en ese silencio infinito de la consciencia absoluta de Mahadev. Plenitud. Paz eterna… Ojalá su vecina se encuentre libre, inmersa y disuelta en la Luz Primordial. Om Tat Sat. Om Namaha Shivaya… Gracias por cada recuento hermoso y preciado de su andar. Son cada vez más íntimos y entrañables. 🧡 Pranam, Madre amada.

  • Ismael Z.

    26 de abril de 2026

    Qué belleza! Una ofrenda maravillosa a su querida vecina!

  • Paola

    27 de abril de 2026

    Que bello , coincidencia me encuentro pensando en una vecina ya muy viejita q hace mucho q no veo . La inquietud me visitó está mañana recordando la y abro el celular , este poema me confirma el sentimiento . 🙏 Gracias 💮

  • Salvador Itriago

    2 de mayo de 2026

    de verdad es impresionante

    debo volver a la línea de atrás cada vez que leo porque es muy alucinante

    quiero leerlo por tercera vez

  • Josefina Rodríguez

    2 de mayo de 2026

    Gracias por estos poemas, conmovedores los tres.
    Om Namaha Shivaya

  • Ángela Papadía

    2 de mayo de 2026

    Querida Valen. Tus poesías hacen aún más hermosa a la poesía.

  • Lau Mont

    3 de mayo de 2026

    Shakti recuerdo a nuestra vecina de Varanasi y hace poco hablé de ella. Leí el poema tres veces para entender su trascender, será que en esos momentos cuando arde hay algo que entender? Quizá solo sabernos ese polvo y después ceniza sin más.

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